El Padrón Electoral primero que nada

El Padrón Electoral primero que nada
Por Jorge V. Ordenes L.
Ahora que el afán de imposición del Poder Ejecutivo (PE) se traslada al Congreso, que es donde debió haber permanecido aunque sin los milicianos que han adquirido el hábito de acudir a la Plaza Murillo y a otras partes como brazo operativo de ese afán de imposición, lo primero que la oposición política parlamentaria debe presentar, sobre todo en el senado, como pórtico y condición a toda continuación del posible “diálogo”, es la revisión detallada, profunda y total del Padrón Electoral que con premeditación, alevosía y ventaja ha sido alterado a conveniencia por los operativos del PE y esto desde hace rato sin que una Corte Nacional Electoral imparcial pueda hacer mucho para impedirlo. En el proceso de revisión la presencia de observadores extranjeros es imprescindible de principio a fin. Si la inteligente presión extranjera detuvo las marchas que rodeaban Santa Cruz de la Sierra hace unas semanas, puede ser que esa misma fuerza, incluso reforzada, frene esta vez los empellones dictatoriales que se avecinan en el Congreso.

Está más que comprobado que en el reciente Referendo Revocatorio han sufragado resucitados, extranjeros y sinvergüenzas porque han votado varias veces y en cantidades suficientes para distorsionar no solamente los resultados electorales (hasta un veinte por ciento, una barbaridad), sino que han violado la democracia jurídica al punto de hacerla una caricatura de lo que pregonan los teóricos neosocialistas europeos de salón que guían mental y ciegamente a Su Excelencia (SE) y a sus turiferarios para los que el fin de ganar a como dé lugar justifica todo medio para lograrlo, hasta el asalto como en Pando. El poder totalitario los fascina y quieren llegar a él ofreciendo, prometiendo y ¿cumpliendo con los que ellos llaman movimientos sociales? Nada de cumplir porque los crédulos, muchos desvalidos que tienen poco o nada que perder, una vez más están siendo utilizados como carne sufragante tal como se hizo después de 1952 con resultados nimios para los utilizados. La historia se repite excepto que ahora existe un cuasi coro suramericano y cubano que van tras “el socialismo siglo XXI” de una manera burguesa y ocultando bajo la alfombra lo que aconteció con el socialismo del siglo XX y su caída en desuso y hasta desahucio. Lo están tratando de resucitar manejándolo como marioneta con la pretensión de que ¡todos aplaudamos! cuando lo que buscamos es dejar de jugar a los títeres. Por eso la seriedad de exigir una depuración del Padrón Electoral, entre otras cosas que habrá que exigir como los cambios de cuajo que necesita la espuria constitución de Oruro.

Hasta ahora los gobernantes de turno de Bolivia no han cumplido nada edificante porque, para empezar, exacerbar las diferencias étnicas es de villanos que buscan acaparar el poder basados en el codazo limpio y el complot a lo Pando. Luego buscan blandir esa constitución espuria salpicada de sangre chuquisaqueña (hasta ahora) que más debería llevar a juicio a los autores e impulsores de ese seudo escrito redactado por extranjeros cuya versión en castellano ambiguo y tendencioso ninguno de los que vienen otorgando Honoris Causa a diestra y siniestra, ni menos SE, podrían explicar porque sencillamente no la entienden como tampoco la entiende ningún alfabetizado que no comulgue con los ideólogos de pacotilla que la han escrito. Ahí sí ha habido chacota, y no en la resistencia de los prefectos a las embestidas totalitarias del PE.

La presencia de la mayor cantidad posible de observadores extranjeros en las escaramuzas del Congreso, tanto autoridades como representantes de la prensa, es imprescindible para garantizar el curso más que menos óptimo del pedido inexorable de revisión del Padrón Electoral. A cualquier observador ha de parecer razonable este pedido, y en esa razonabilidad radica la salvación de la democracia en Bolivia. Increíble pero cierto. Una vez más los bolivianos necesitamos ayuda del exterior para cristalizar algo importante sobre todo para nosotros. En 1825 necesitamos venezolanos, colombianos y argentinos patriotas y triunfadores para derrotar a los realistas. Ahora necesitamos brasileños, chilenos y otros para salvar la verdadera democracia que es la que se cultiva y preserva con la individualidad del voto depurado en el sentido de que sea y se mantenga un voto por ciudadano con facultad de sufragio, y no muchachos de diez y seis años que en Bolivia, con la pobre educación secundaria que impartimos, una vez más estaríamos haciendo las cosas mal.

En esto hay bolivianos, todos mestizos, que para mantenerse en el poder les importa un bledo recurrir al mal como es haber prostituido el Padrón Electoral, como si a ese mal la historia no lo deslindará con sendos adjetivos de condena. Insisto, para ellos el fin justifica los medios pero se olvidan que la historia no tiene fin, y que más historia se hará de los medios que ellos utilicen, y su moralidad o falta de ella. jvordenes.wordpress.com

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