El gobierno de Venezuela confisca juguetes El gobierno de Venezuela confisca juguetes. Se sabe que la Venezuela de los últimos tiempos sufre de ausencia no solamente de democracia en el sentido cabal de la palabra que todos conocemos o deberiamos conocer, sino que también sufre una inflación que en diciembre va llegando al ¡470 por ciento! y en aumento, lo que significa un tormento para la inmensa mayoría del pueblo venezolano ya sea madurista u opositor al Gobierno. En estos momentos ese pueblo no sabe qué hacer o qué no hacer para enfrentar semejante desbarajuste no solamente económico sino ciudadano que se agudiza por varias razones entre las que se encuentra, prominentemente, la reciente desesperada y demente medida oficial de ordenar a la Guardia Nacional Venezolana que ¡confisque!… nada menos que millones de juguetes, importados por firmas venezolanas, antes de que lleguen a los estantes de venta al público con la excusa de que las referidas firmas venezolanas están cobrando precios demasiado elevados. Esto como si el comprador no tuviese la potestad poco menos que sagrada, y el sentido común, de decidir si el juguete es caro o no pese a la galopante inflación. La idea baladí y hasta maliciosa del gobierno es dizque distribuir estos juguetes a precios de obsequio supuestanente entre la gente desvalida, mientras la mayoría de la gente venezolana se queda sin la posibilidad de adquirirlos a tan solo pocos días de Navidad. Oficialmente no se dijo dónde iría el dinero de la venta barata de los juguetes. Lo que en primera y última instancia, a no ser que las cosas se aclaren, constituye ¡hurto! Nada menos que el Poder Ejecutivo de Venezuela recurriendo a la confiscación forzada sin precedentes… que se sepa. Encima de la referida inflación que desde hace rato viene encareciendo diariamente los precios de la carne, las legumbres, los medicamentos, el transporte, la vivienda, etc. y desde luego el precio del dólar de EE.UU. que escasea; fuera de la expulsion del MERCOSUR que no hace mucho sufrió Venezuela y que el Gobierno de Maduro no acepta; además de la creciente pobreza de la población víctima también de un alto índice de criminalidad y de delitos de toda índole que hacen que la gente, entre otras cosas, propenda a emigrar a Brasil, Colombia, España, EE.UU. y otros países; fuera de la bronca entre un Congreso venezolano que lucha por llevar a Venezuela por la vía legal y sobre todo a un plebiscito sobre el mandato del Presidente Maduro; fuera del riguroso e injusto trato de los detenidos por razones políticas; y teniendo en cuenta la confusión generada por la reciente confiscación de billetes de guarismos inflados; y fuera del clamor interamericano articulado en varias oportunidades por el Secretario General de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro. La veradad es que ahora en Venezuela hay que afrontar nada menos que el desacato gubernamental al derecho a la propiedad comercial cuyo precio al por menor, en el caso concreto de los juguetes confiscados, por supuesto que debería ser determinado por, y solo basarse en, las leyes de la oferta del vendedor y la demanda del comprador minorista… que desde el siglo XVIII se llama la ley de la oferta y la demanda, o sea de la fueza o las fuerzas del mercado. Estas fuerzas por supesto que pueden ser afectadas con impuestos, gravámenes, cuotas, y otras medidas que necesariamente tienen que ser aprobadas democráticamente por el Congreso nacional electo, lo mismo que el Poder Ejecutivo, y a veces expuestas al Poder Judicial. Lo que en la Venezuela de hoy es poco menos que una quimera… pese a los buenos oficios que hasta ahora han procurado introducir en la patria de Simón Bolívar tanto el Papa Francisco como el ex presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y otros. Ya lo dijo nada menos que el sabio griego Anacarsis en el siglo VII a.C. :“juega de modo que procedas seriamente” Pero el gobierno venezolano de hoy juega seriamente a proceder nefastamente”. Por lo que se ve hay socialismos que duran gastando el dinero de la gente… hasta que éste se acabe, claro.

diciembre 14, 2016

Eso de “hacer nuevamente grandioso a EEUU.”

febrero 23, 2017

 

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

El actual presidente de EEUU es autor del ya trillado postulado: “hacer nuevamente grandioso a EEUU”… que tiene de reaccionario de ultraderecha además de ser un trastrueque moral en conflicto con la historia porque, en 2016, el país del norte estaba mejor que nunca… sobre todo después de la crisis financiera mayúscula en que lo dejó la presidencia republicana de George W. Bush.

El giro hacia lo borrascoso fue en noviembre de 2016 cuando unos 70 millones de anglosajones racistas mal informados (EEUU tiene 330 millones), con la ayuda del “Colegio Electoral”, eligieron presidente a un empresario metido a político que perdió el sufragio popular por más de tres millones de votos… y que rehúsa mostrar sus declaraciones de impuestos quizá porque hay cifras que ocultar. La moral flexible de la República de Roma… ahora la tiene la república de George Washington.

Noam Chomsky, profesor de Harvard, filósofo y activista político estadounidense dijo recientemente que lo de “hacer nuevamente grandioso a EEUU” históricamente se refiere al “bienestar” basado en: (1) la nefasta y prolongada institución de la esclavitud que duró hasta 1865… y en la subsecuente pugna por los derechos civiles que se prolongó hasta 1963; y (2) el despojo de territorios de indígenas americanos en las guerras de los tiempos coloniales que se prolongaron hasta la masacre de indios Sioux por parte del ejército de EEUU en la batalla de Wounded Knee (29 de diciembre de 1890) que dio fin a la conquista… y al comienzo de la asimilación cultural y confinaciones forzadas de indígenas niños y adultos en “reservaciones” que perduran. Según el cálculo de la Oficina de Censo de EEUU de 1894, estas guerras de conquista y “limpieza étnica” entre 1775 y 1890 costaron la vida a 370.000 indígenas y a 20.000 invasores blancos. Todo muy “grandioso”, según Mr. Trump.

A lo anterior habría que añadir (3) la explotación de ex esclavos, emigrantes irlandeses y chinos en la construcción de ferrocarriles al oeste, por ejemplo de las compañías Union Pacific Railroad y Central Pacific Railroad que, el 10 de mayo de 1869, por fin unieron rieles en Promontory, Utah, para formar la primera vía transcontinental de EEUU a un costo elevado en vidas humanas; y (4) la histórica y perenne explotación de mexicanos oriundos y inmigrados ilegales en los campos agrícolas y en el sector servicio de EEUU incluso ¡hoy! Todo muy representativo de un pasado “grandioso” de acuerdo a S.E.

A este recuento de “historia grandiosa”, a la que el flamante presidente pretende regresar, hay que añadir el despojo humano y territorial que sufrieron México y España en el sigo XIX. A México arrebató los territorios de lo que hoy son Texas, Nuevo México, Arizona y California. A España “compraron” a la fuerza la Florida en el tratado transcontinental Adams-Onís de 1819 a cambio de cinco millones de dólares de palabrerío porque en realidad fueron a pagar reclamos de EEUU contra una España debilitada sobre todo por conflictos peninsulares internos. En 1898, tras una guerra prefabricada por EEUU, quitó a España las islas Marianas y logró hegemonía de variada gradación en Puerto Rico y Cuba. Todo muy “great” para Mr. Trump.

Pero no fue así cuando EEUU se metió con los británicos de Canadá porque perdieron la batalla de Blandensburgo en agosto de 1814, y los ingleses llegaron a quemar la Casa Blanca y el edificio del Tesoro. O sea que no todo pasado fue “grandioso”. Ni hablar de los campos de concentración de japoneses estadounidenses, los conflictos de Corea, Vietnam, Líbano, Irán-Contra y Watergate et. al. en el siglo XX que fueron lo opuesto a “great…”.

Obama había nombrado 40 funcionarios de rango hasta el 11 de febrero de 2009, Trump había nombrado solo 34 hasta el 17 de febrero. Obama para entonces tenía veinticuatro confirmados por el Congreso, Trump solo catorce. Cualquier referencia a “grandiosidad” histórica debería empezar estudiando el tema… para no hacer el ridículo. Y nada menos que ridículo histórico.


¿Cambiar la letra de los himnos?

febrero 16, 2017

 

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

 

Alguien sugirió al presidente constitucional de Estado Plurinacional de Bolivia cambiar la letra de los himnos que tengan referencia a nuestra herencia española, lo que me parece un desacierto y hasta una perogrullada de marca mayor porque sangre española, de una proporción u otra, la tenemos la mayoría de los bolivianos incluyendo los que apelliden Morales que, por si las moscas, es categóricamente español y, seguramente, de un árbol genealógico donde hay buenos, menos buenos y malos como es el caso de todos los apellidos tanto de origen español como de origen aymara, mexica, leco o escandinavo. Otra cosa es que en Bolivia lo ignoremos como ignoramos mucho de nuestro pasado porque no lo estudiamos cuando deberíamos estudiarlo para hablar con un mejor conocimiento de causa.

Si de españoles peninsulares, criollos y mestizos idóneos y hasta de comportamiento heroico se trata, en cualquier momento histórico tanto del continente americano como de lo que vinieron a ser los virreinatos del Perú, Río de La Plata y luego Bolivia, el número de “españoles” o americanos con apellido español o sangre mestiza, que sacrificaron vida y hacienda por el bien de los demás sean estos españoles o indígenas, es ingente.

Para empezar habría que recordar los célebres sermones del 21 y 28 de diciembre de 1511 del dominico fray Antonio de Montesinos (español), pronunciados ante conquistadores y encomenderos también españoles en la isla Española, en los que condenó airadamente el maltrato que recibían los indígenas por parte de los europeos, sermones que dieron pie a cuatro cosas: (1) el comienzo de la cruzada que siguieron otros españoles durante siglos en pos de la defensa de los derechos de los indígenas americanos; (2) el inicio de la pugna ético-religiosa, en defensa del indio, de fray Bartolomé de Las Casas que tomó buena parte del siglo XVI; (3) las Leyes de Burgos emitidas por Carlos I de España, V del imperio Absburgo, a las que seguirían las Leyes Nuevas y Las leyes de Indias todas muy españolas y en defensa del indio americano; y (4) la leyenda negra difundida sobre todo por ingleses y franceses contra España.

El profesor de Universidad de Harvard, Lewis Hanke, considerado el padre de los estudios históricos iberoamericanos en EE.UU. y autor de su clásico La lucha por la justicia en la conquista de América (1949) y de La ciudad imperial de Potosí (2012), deberían ser lectura obligada para quienes opinen y busquen sopesar el mérito de miles de españoles, criollos y mestizos de España y América que rompieron espadas físicas, intelectuales y jurídicas en defensa de los indígenas americanos, de la ley y el orden. “La conquista y colonización de América fue un violento choque de civilizaciones, y si el español no pudo respetar la de los indios, por lo menos hizo un esfuerzo para comprenderla. Ningún otro pueblo lo hizo.” Opina el profesor argentino, Enrique Anderson Imbert, en su Historia de literatura hispanoamericana (1954).

La rebelión de Tupac Amaru a fines del siglo XVIII en el Alto Perú tuvo ¡ojo! …tropa mestiza y criolla que desistió luego de las victorias realistas. Los jesuitas, mayormente españoles, fundaron once misiones en Moxos y Chiquitos en el Oriente boliviano, empezando con San Francisco Xavier, 1691, y culminando con Santo Corazón, 1760, demostrando que el esfuerzo comunitario aunado gesta paz y progreso entre europeos y oriundos americanos… que duró hasta 1776.

La verdad es que tanto bolivianos indígenas como mestizos, de ayer y de hoy, devenimos de una historia común que urge estudiar para evitar la repetición de errores y tonterías. Generar discordia por “razones históricas” de “españoles” y “los demás” es erróneo y hasta indigno con nuestros antepasados muchos de los cuales han pagado alto precio por darnos lo que tenemos empezando por el territorio y sobre todo la posibilidad de hacer un país mejor para todos. Es la única forma en que otros países nos empiecen… ¡a tomar en serio!

El autor es miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua.


Hacia un código de ética

febrero 11, 2017

 

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

La semana pasada el Presidente del Estado Plurinacional reconoció públicamente la existencia de algo repetido a voces desde siempre por el pueblo de Bolivia de todo ámbito, nivel y solar: la incesante corrupción estatal, edil, provincial y cantonal de todo rango. Habló de los poderes ejecutivo y legislativo y en general de todas las reparticiones de gobierno nacional y local (creo que no mencionó al poder judicial), y de la elaboración de un código de ética que se aplique sobre todo a los niveles inferiores del aparato estatal donde pululan los trámites y las corruptelas de toda índole perennemente y en prácticamente todas las instituciones públicas. Quién no ha recurrido a un “tramitador” para que complete algún trámite en Bolivia.

La Coordinadora Nacional para el Cambio (Conalcam) al parecer ha de tener la intrincada e histórica tarea de elaborar un Código de ética para combatir la “microcorrupción” que afecta sobre todo a los que menos tiempo y recursos tienen, aunque la muy posible macrocorrupción, asociada a la minería (minas en las faldas del Illimani y otras), y a empresas privadas que estando vinculadas a funcionarios públicos logran contratos de construcción, entre otros, una y otra vez.

Algunos creemos que Conalcam podría empezar instaurando un sistema de exámenes escritos de materias básicas como aritmética, gramática, geografía e historia de Bolivia de modo que los que pasen tengan acceso a llenar los demás requisitos del cargo por más relativamente bajo (o alto) que sea. Con el tiempo la pauta podía ser recogida por la empresa privada, por la universidades y escuelas primaria y secundaria del país lo que sería una manera práctica de educar y conformar el trasfondo ético del boliviano. Una fórmula aplicable a un costo burocrático mínimo en pos de un logro mayúsculo y perenne.

El 3 de febrero de 2017 el diario La Palabra de Trinidad, Beni, en una columna de opinión decía acertadamente que en Bolivia “todavía los sistemas educativos no han podido mostrar una forma de generalizar el gusto por la lectura, todavía no han encontrado la mano para pelear con el Internet.” También decía que Bolivia, según la ONU, es país colero en el mundo en cuanto a la lectura. ¿La razón?

Algunos creemos que es la falta masiva de asociación entre el estudio que incluye la lectura, y las oportunidades de trabajo competente y desde luego honesto… para lo que también es necesario un sueldo que alcance para vivir… que puede ser que sea “otro cantar”, pero en última instancia todos deberíamos saber que la “microcorrupción” existe en Bolivia en gran parte porque un sueldo estatal de “nivel inferior” apenas alcanza para vivir decentemente… y eso.

Como inicio, yo creo que valdría la pena que Conalcan iniciase su difícil tarea elaborando un cuestionario con preguntas cambiantes básicas como “qué extensión territorial tiene la Bolivia actual”, “cuantas letras tiene el alfabeto castellano”; “si el ejército de Bolivia ganó o no una batalla o combate en la Guerra del Pacífico de 1879”; “quién fue el primer presidente Boliviano de Bolivia”; “cuándo se acentúa el monosílabo TI”; “dónde se sitúa la isla en la novela boliviana La isla del cruceño Manuel María Caballero”, etc. (Importante este “etcétera”).

Tanto el mejor fútbol como la honradez se forman conociéndose cada vez mejor uno mismo, su medio y circunstancia. Conociéndose se logra conocer mejor a los demás y sobre todo “lo demás”.

Insisto, está muy bien empezar de nuevo e intentar hacer culto a la ética funcionaria… que mucha falta hace. Pero la forma de desarrollarla con la esperanza de que se afiance, crezca y cunda es más difícil de lo que parece. La manera de proceder con un “Código de ética” no solamente es un reto al conocimiento, sino que también es un reto al “saber ser”… como lo demanda y merece el sufrido pueblo de Bolivia y sus variadas idiosincrasias.


“Gobernaré un billón de años”

febrero 2, 2017

por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

“Gobernaré un billón de años” se reporta que dijo a voz en cuello el dictador Yahya Jammed cuando se enteró de que había perdido las elecciones presidenciales del 1º de diciembre de 2016 después de haber sido presidente de facto de la República de Gambia durante 23 años… y de querer continuar siéndolo con el presunto apoyo de otros líderes africanos que al final le dieron la espalda. Por otro lado, las excentricidades de Jammed, como proclamar que podía curar el SIDA con una mezcla de hierbas, o amenazar con degollar a todos los homosexuales de su país, atemorizaron a la amedrentada población.

La tercera parte de la población de Gambia registra uno de los índices de desarrollo humano más bajos ocupando el puesto 175 de 188 países, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Tiene 1,9 millones de habitantes. La agencia de refugiados de las NNUU dijo en enero que por lo menos 45.000 personas, la mayoría niños, había salido del país como resultado de los recientes encontrones socio-políticos. Según la ONU, 10.000 se refugiaron el Italia en el mes de octubre de 2016. Jammed se sabe que era dueño de una flota de Rolls-Royces, que compró una casa de 3,5 millones de dólares en Maryland, EEUU, y que su hija estudiaba en una escuela de Nueva York que cuesta 40.000 dólares al año.

Como diría Alcides Arguedas en “La plebe en acción” de su Historia de Bolivia: “El odio a los estudiosos y letrados, instintivo en gentes ignorantes, ásperas y soliviantadas por la demagogia de los traficantes y logreros, suele tener manifestaciones de grosera crueldad o de baja rufianería.” El prolongado régimen hipercorrupto, represivo e impopular de Yahya Jammed se creyó inamovible lo que lo enajenó… como debería enajenar a todo régimen que busque por todos los medios “legales” y no legales adueñarse del poder.

El ganador de las elecciones de diciembre en Gambia fue Adama Borrow (de 51 años de edad, ex guardia de seguridad de una tienda de Londres, y ex agente de ventas de propiedad inmueble) quien, desde el vecino Senegal, reclamaba respeto a su triunfo electoral en tanto que miles de ciudadanos dejaban el país temerosos de que el dictador tomara represalias contra los que habían votado por Borrow. Éste juró su mandato presidencial en la embajada de Gambia en Senegal con el apoyo de varios países africanos. Éstos intentaron negociar la salida del dictador Jammed que insistió en permanecer en el poder “un billón de años”.

La suerte de tener tratados internacionales como ECOWAS (en inglés), Comunidad Económica de Estados de África Occidental, que une a la mayoría de los países africanos en defensa de la democracia, los valores liberales, los derechos humanos y la libre expresión, hizo que con el beneplácito de La Unión Africana y las Naciones Unidas, 7.000 soldados de países amigos ingresasen a Gambia para deponer a Jammed. A las horas y sin mucho ajetreo, éste comenzó a negociar su partida con los presidentes de Guinea y Mauritania además de Marcel Alain de Sousa de ECOWAS, en tanto que los comandos de las fuerzas armadas de Gambia decidieron desobedecer a Jammed y no enfrentar a las fuerzas extranjeras.

Mientras el nuevo gobierno de EEUU proclama dizque la no intervención en asuntos de otros países (incluyendo la OTAN), cuando el país del norte ha sido mayormente bastión y ejemplo de tolerancia socio-política internacional además de defensor de la democracia libre y representativa después de la Segunda Guerra Mundial, ahora son los países africanos que dan el ejemplo de sensatez y justicia internacional al impedir que la ignominia continúe arraigada en el continente más grande del planeta. Ojalá que Joseph Kabila, del Congo, que también perdió elecciones en diciembre, deje el mando sin tener que obligar a los países africanos a proceder como lo hicieron acertadamente con Jammed en Gambia.


El esperpento al poder en EE.UU.

enero 25, 2017

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz

El esperpento es una figura literaria estrafalaria ideada hacia 1920 por el novelista español de la Generación de 1898, Ramón del Valle Inclán, creador de la narrativa de dictadores iberoamericanos con la novela Tirano Banderas. Ésta dice algo muy alusivo a los desplantes del flamante presidente de EE.UU., Su Excelencia Donald Trump: “Santos Banderas les garanta que el día más feliz de su vida será cuando pueda retirarse y sumirse en la oscuridad a labrar su predio, como Cincinato. Crean, amigos, que para un viejo son fardel muy pesado las obligaciones de la presidencia”. (Col. Austral, 5ª Ed. p. 17).

Con las múltiples y numerosísimas manifestaciones públicas en contra de S.E. en las principales ciudades de EE.UU. y del mundo, sobre todo de mujeres, ocurridas el sábado 21 de enero, un día después de su toma de posesión, más su paradójica visita también ese sábado a las oficinas centrales de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. donde alabó a esa Repartición luego de haberla denigrado públicamente días antes… entre otras manifestaciones habladas y escritas sobre todo en twiters, todas esperpénticas, se puede decir que desde el día después de haber tomado la presidencia es probable que ya se sienta como Cincinato y quiera que todo esto se acabe aunque ese “todo” recién empieza. La resaca ha de costar a S.E.… como el percatarse de que “hacer muros” no solamente es de charlatanes sino de ilusionistas.

Como candidato dizque republicano en junio de 2016 S.E. se burló de los otros diez y seis candidatos insultando a la mayoría de ellos, denigrando a la mujer en los debates y sobre todo en grabaciones no solamente esperpénticas sino denigrantes en las que aludía a las partes femeninas íntimas con desplante machista de donjuanesco conquistador (aunque ni el Burlador de Sevilla ni Juan Tenorio llegaron tan bajo). Se burló públicamente de los lisiados, de los musulmanes, de los estadounidenses descendientes de Africanos y Mexicanos de estadía ilegal a los que llamó “asaltantes” y “violadores”, aunque en su discurso inaugural ¡ojo! se contradijo al decir: “cabe recordar ese viejo adagio que nuestros soldados nunca olvidarán, no importa si somos negros, marrones o blancos, todos sangramos la sangre roja de los patriotas”.

Prometió que el primer día de mandato derogaría lo hecho por el presidente Obama. Y lo está intentando pese a que su gente le está comenzando a decir que tal cosa no es fácil. En su discurso inaugural también dijo que muchos estadounidenses “están atrapados en la pobreza entre escombros de las que una vez fueron fábricas hoy esparcidas en el paisaje cual lápidas”; también aludió al sistema educativo de EE.UU.: “está repleto de dinero pero deja a nuestros hermosos estudiantes en la supina ignorancia”. Terminó diciendo que esta “carnicería se acaba aquí y ahora”.

La anterior es una de sus más esperpénticas e incluso desaforadas afirmaciones que el ciudadano común del país no ha de olvidar fácilmente. Es la manera negativa, insultante y contradictoria en que ha asentado su candidatura “populista” de derecha aunque cabe aclarar que la pobreza también atrapa a los barrios pobres de las ciudades como Chicago donde el crimen, sobre todo de gente pobre de color, mata a ciudadanos cada noche; aunque en la ciudad de Nueva York la situación mejora.

Esperpéntico es afirmar: “de hoy en adelante EE.UU. será primero” ; debemos proteger nuestras fronteras de los estragos causados por “países que fabrican nuestros productos”. ¿Cómo? ¿Proteger a EE.UU. de productos de China, México, Colombia o Vietnam? ¡Qué protección es esa! ¡Todos deberíamos saber que producirlos en EE.UU. costaría más al consumidor estadounidense!

Alguien tiene que decir a S.E. que el comercio internacional existe desde hace miles de años sobre todo por los factores de competitividad, algo que en Bolivia, por ejemplo, lo entienden al dedillo los contrabandistas y los empleados de aduanas… sin connotación esperpéntica.


Once años de ruleta

enero 19, 2017

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz *

Los años de ruleta con fichas de cada uno de los bolivianos que solamente mueven unos cuantos que gobiernan, sobre todo al nivel nacional, han significado muy poco para la educación de los bolivianos. Las gobernaciones, alcandías y otros también han movido fichas en el tablero de lo que desde hace once años se apoda Estado Plurinacional y su invertebrada población.

El 22 de enero de 2006, tomando el poder, Su Excelencia (S.E.) discurseaba que para tener seguridad jurídica en Bolivia “primero tiene que haber seguridad social”… “resolviendo el problema económico, el problema de educación, el problema de empleo, fundamentalmente, para que no hayan protestas sociales”.

“Seguridad jurídica” en Bolivia no hubo y no la hay. ¿La razón? El reconocimiento poco jurídico de que una oposición política electa, libre y garantizada, supiese más que uno que gobierna, sobre todo en el Congreso Nacional y lo que éste apruebe o desapruebe en lo que va a la conformación del Poder Judicial y su independencia. La espera de casos que necesitan curso legal en Sucre raya en lo inverosímil lo que enferma a muchos bolivianos que esperan años un amago de justicia. El costo en desprestigio y dinero es incalculable.

Recalquemos: para que en Bolivia empiece a haber “seguridad social” es imprescindible tener primero “seguridad jurídica” seria, competente y expedita porque, por ejemplo, cuando un boliviano es víctima de lo que se llama “justicia comunitaria”, éste pueda hacer juicio a los perpetradores de modo que se llegue a un veredicto constitucional de un Estado Plurinacional que hasta la fecha no lo tiene.

La adicción al politiqueo lucrativo, la mentira de haber dicho que se tiene pero no se muestra títulos universitarios, la inconcebible escasez de agua potable no solamente en Cochabamba, LAMIA y sus entretelones tétricos, el narcotráfico, el contrabando también lucrativo a como dé lugar, la epidemia del crimen callejero, las colas y falta de cupos en las inscripciones escolares, la COB y sus demandas consabidas, el desorden del SOAT, entre otros, son producto directo de la falta de educación, primaria, secundaria y terciaria competente en Bolivia… y causa de la desnutrición de muchos bolivianos. El reciente logro en Abu Dhabi del Colegio Sagrado Corazón de Jesús de San Juan de Yapacaní es una notable excepción. En las pruebas PISA andaríamos coleros, como en el fútbol y en general el deporte internacional.

Es que el hecho de que una parte del pueblo se trague lo del Dakar, o que nos paliemos porque Papelbol ofrezca material ecológico, o que el renovado Código Penal sea una copia de la ley ecuatoriana… no son suficientes para decir que las cosas mejoran en Bolivia. Ni menos para decir nada de la educación. Demandar que un funcionario público tenga que hablar un idioma nativo es una aberración. Lo que más tenemos que aprender todos es un buen castellano porque lo necesitamos para comunicarnos en forma oral y escrita incluso en la función pública.

Bolivia tiene un inmenso problema económico incluyendo desde luego las plagas del desempleo y el subempleo porque mantienen a la mayoría de la población en la ignorancia lata o en la ignorancia funcional. Que se proclame políticamente que el analfabetismo ha disminuido en los últimos diez años no lleva a ninguna parte si no se complementa sistemáticamente, o sea constantemente y relevantemente, hasta silenciosamente, con estudios de primaria, secundaria y universidad serios. Lo chicos bolivianos se lo merecen, siempre se lo han merecido. Ha sido el desenfreno mal educado de los-no-chicos que tiene a Bolivia en una endémica ignorancia que en última instancia es la razón de no tener un Poder Judicial independiente de la política.

Que a uno lo fijen a un “palo santo” es falta sobre todo de vertebración educativa y, por ende, falta de país afianzado en la ley cuya existencia debería ser el antídoto del salvajismo. Las hormigas no tiene la culpa de tener hambre y todos deberíamos saberlo.

*Miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua


Fuera del tiesto

enero 13, 2017

Por Jorge V. Ordenes-Lavadenz*

Al parecer el presidente constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia afirmó recientemente sin tapujos que “si vamos a estar toda la vida sometidos a la ley, no se puede hacer casi nada”, lo que, para empezar, es contradictorio al juramente que Su Excelencia (S.E.) hizo al tomar la presidencia de Bolivia en el Palacio Legislativo. Con ese juramento S.E. se comprometió a respetar la Constitución y las leyes del Estado Plurinacional, nada menos. Sin respetar e incluso enaltecer la leyes, simplemente nos remontamos a la época de cuando los humanos vivían en cavernas y hacían lo imposible por sobrevivir.

Sabemos que la ejemplar organización de los oriundos americanos antes de la llegada de los españoles hizo posible el orden humano que se refleja en buena medida en notables reliquias escritas como en el venerable Popol Vuh de los quichés, en los registros rupestres de Amambai de los guaraníes y la gran tradición oral del Tupa, Ñamandú, Ayvú y el Augatupyry o personificación del bien que había que emular personal y colectivamente. Ni hablar de la consigna quechua de considerar la mentira, la pereza y otras infracciones muy contrarias a la ley sobreentendida de los incas. O sea que la reglamentación y las leyes existían en el mundo americano mucho antes de que llegaran los k’aras europeos.

Hablando de Europa, el jurista francés Fréderic Bastiat en su libro La ley (1850) postula que cada individuo tiene el derecho natural de defender su persona, su libertad y su propiedad. Añade que el Estado viene a ser la fuerza común que protege y defiende al individuo y sus derechos. Nadie de autoridad debe saquear este derecho de ningún ciudadano o grupo de éstos. Ni menos la autoridad máxima de un país. Si bien el Dakar hace olvidar, dizque a algunos, desde luego no a todos, los problemas económicos de Bolivia, jamás nada nos debe hacer olvidar el respeto a la ley y su vigencia perenne y solemne.

La ley del Estado Plurinacional y más concretamente la Constitución vigente, también dice que el presidente boliviano no puede volver a ser presidente ¡por cuarta vez!… emulando nada menos que al rey borbón de Francia, Luis XIV, que a principio del siglo XVIII dijo monárquicamente “el Estado soy yo”. O a los dictadores Antonio Oliveira Salazar, Anastasio Somoza Debayle, Rafael Leónidas Trujillo, Francisco Franco, Alfredo Stroessner, Augusto Pinochet, Fidel Castro, entre otros. Además el electorado boliviano dijo no a la reelección de S.E. en el histórico referéndum de febrero de 2016. El diario The New York Times decía no hace mucho en un editorial que la derrota de febrero de S.E. fue resultado de hechos concretos y consumados, como los derivados de las corruptelas presuntamente asociadas con la Sra Zapata, y no de coberturas tendenciosas de ninguna prensa.

Una verdad es que la gestión de S.E. ha logrado distribuir buena parte de la riqueza que hasta hace poco ingresó a la economía boliviana como resultado de las exportaciones sobre todo de gas, minerales y productos agrícolas que luego bajaron de precio y comenzaron a eclipsar los años de apogeo en los que las reservas monetarias del país ascendieron considerablemente aunque de un tiempo a esta parte han descendido sin vestigio de que la bonanza vuelva ni mucho menos.

Al respecto, señor presidente, ¿no sería mejor pasar a la historia como un gobernador aceptable en vez de convertir lo hecho en un periodo de “vacas flacas” sin posibilidad de repetir lo alcanzado en más de una década de gobierno?… la segunda más larga de la historia de Bolivia después de los años en el poder de Víctor Paz Estenssoro?

En este sentido, menos mal que también se cita a S.E. diciendo hace poco que “tiene tres años para prepararse y volver a su chaco”… que debe estar en el Chapare y no en la acicalada Orinoca. Sería por demás de atinado e históricamente destacable… y muy dentro del tiesto.

* Miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua