La historia de las ferias

Noviembre 1, 2007

La historia de las ferias
Por Jorge V. Ordenes L.
En la antigua Roma la feria era el día de celebración religiosa en el que no se trabajaba. En la edad media europea y continuando con la religiosidad de los días de feria, ésta fue evolucionando poco a poco hasta convertirse en esperados días de feria o feriados o días de venta de mercancía en que los mercaderes, por lo general instalados al lado de conventos, monasterios y después templos religiosos que los protegían, ofrecían mercadería que, dada la inseguridad de los caminos y huellas, almacenaban durante el año y para luego vender en feria con entusiasmo de vendedores y compradores que progresivamente fueron viniendo de otras regiones sobre todo a partir del siglo XII.
Se trataba pues de un hecho religioso, comercial y social ya que venía a ser un lugar y tiempo de encuentro, de conversación, de arreglos y acuerdos de toda índole desde matrimonios hasta edificaciones de todo tipo. Por entonces fueron famosas las ferias anuales de Champaña, Francia, Medina del Campo en España, y la Meca en el oriente medio. En los siglos XIII y XIV Ginebra en Suiza, Milán y Pavía en Italia, Frankfurt y Leipzig en Alemania, y Londres en Inglaterra celebraban ferias cada vez más concurridas. El tambo andino que existe hasta nuestros días como lugar de intercambio de productos agrícolas, tejidos y orfebrería tiene hasta hoy características de feria. Seguramente otras regiones de la América precolombina también tienen herencias feriales.
Los gremios sobre todo de arquitectos y constructores de la mayoría de los países europeos se organizaron en la edad media, casi siempre con el beneplácito e incluso la protección de las autoridades civil y religiosa, de modo que las técnicas y artes de construcción sobre todo de catedrales, puentes y calles no pasasen a personas ajenas a los respectivos gremios o guildas. A propósito, éstas se organizaron principalmente en los puertos del mar del Norte para defender la seguridad del comercio, la regulación de precios y los monopolios. De ahí que muchas organizaban ferias para ofrecer productos afines a sus profesiones incluyendo contratos de trabajo hasta de años.
Mantener las complejas y costosas técnicas de edificación de templos y castillos, tan buscadas sobre todo en esa época de construcción de inmensas y célebres catedrales financiadas por la Iglesia, las cofradías y los entes feudales, hicieron que se formasen agrupaciones de franco masones (masón viene del francés macon o albañil) que con el beneplácito de la autoridad sobre todo religiosa y por entonces en alianza con ella se dedicaban a conservar la moralidad, lealtad y disciplina de sus afiliados que iban desde aprendices hasta maestros de oficio. A propósito, con el tiempo estos gremios y guildas evolucionarían hasta convertirse en lo que se ha conocido y se conoce como organizaciones o logias masónicas. De ahí que el compás y la escuadra sean su emblema. En el proceso la organización de ferias, para mostrar la pericia y la efectividad de los gremios de constructores, se extendió a otras ciudades y regiones y su tradición todavía se conserva. Desde el siglo XVI se extendió a la América hispana y el siglo XVII a norte América. En el siglo XXI se organizan cientos de ferias en todos los países hispanos. Una de las más exóticas quizá sea la “Feria del condón” en Jalisco, México, que se celebra el mes de agosto al parecer de cada año. Algunas ferias de octubre de 2007 son Expo China, Cámara de Comercio de Honduras, del primero al 31 de octubre, Tegucigalpa; Feria del mundo de las manualidades, del 4 al 6 de octubre, Guadalajara, México; Salón de exposición del trasporte, del 15 al 19 de octubre, Sao Paulo; Feria de proveedores industriales, de 17 and 19 de octubre, Concepción, Chile; Feria de alternativas académicas de educación superior, del 26 al 31 de agosto, Talca, Chile.
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A como dé lugar no tiene lugar

Agosto 26, 2007

A como dé lugar no tiene lugar
Por Jorge V. Ordenes L.
El poeta, ensayista y filósofo mexicano, Octavio Paz, decía a mediados de los 1970 que la Unión Soviética (URSS) fracasaría en su afán socialista centralizado y represivo de las libertades civiles; y que los Estados Unidos (EEUU) nunca sería imperio porque era una democracia. O sea que lo de EEUU imperialista era más resultado de la falta de capacidad de las demás colectividades, en vez de un propósito de su política exterior.
Las represiones brutales de levantamientos populares y hasta espontáneos llevadas a cabo por el régimen soviético en los años 1920, cuando Stalin hace matar a más de veinte millones de personas en su afán de eliminar oposición e instaurar, entre otras cosas, el sistema cooperativo en el campo; y después en los 1950 en Hungría; luego en Alemania Oriental y la entonces Checoslovaquia, comprobaron a moros y cristianos la inviabilidad de las idolatrías del izquierdismo.
¿Por qué vaticinaba Octavio Paz el fracaso de la URSS? Porque creía que sus relativos éxitos en cuanto a alimentar y educar mejor al pueblo, con el tiempo daría gente saludable y hasta fornida corporal e intelectualmente, y desde luego curiosa de saber por qué había que tener un muro de Berlín, una cortina de hierro y varias cortinas más que ocultaban las ideas que se barajaban en el resto del mundo. El resultado de tal realidad fue el cuestionamiento del aletargado y corrupto centralismo soviético, y con el tiempo inepto para satisfacer las necesidades de la gente. El muro de Berlín sucumbió en noviembre de 1989, lo que vino a dar la razón al mexicano.
El sentimiento de triunfo de EEUU después de la segunda guerra mundial, el resultado a medias de la guerra de Corea, la pérdida de Cuba, la derrota de Vietnam, el apoyo a las dictaduras militares represivas de Iberoamérica, Watergate, el secuestro de diplomáticos en Irán, Beirut a principios de los 1980, más los hippies (y yuppies que luego nutrieron el ecologismo, Silicon Valley, la internet, etc), comprobaron, tanto en el campo de batalla como en las múltiples manifestaciones contra la guerra de Vietnam, que la Constitución democrática del país, la representatividad y el trabajo de contrapesos y balanceos de los poderes del Estado, más la empresa privada que en promedio pagaba un treinta por ciento de impuestos federales, triunfaban, por lo menos hasta comienzos de los años 1990.
Pero bueno, a qué viene todo esto. A que los renovados socialistas (algunos comunistoides) iberoamericanos que en este momento gobiernan y que buscan aliarse entre sí, confraternizar y demás, han sido puestos en el poder democráticamente (menos en Cuba) y que democráticamente deben gobernar como se ve inteligentemente en Argentina, Brasil, Chile, Uruguay; pero no se ve en Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela; aunque creo que todavía no hay que juzgar del todo los casos de Ecuador y Nicaragua porque me parece que sus gobernantes van aprendiendo rápidamente que el costo de acaparar poder a como dé lugar en nombre “del pueblo”, a la larga será contraproducente lo que no conviene a nadie. Por algo la encuesta de la compañía mexicana Consulta Mitofsquy, según El País de Madrid de mediados de mayo, dio el setenta y seis por ciento de aprobación a Rafael Correa de Ecuador y, para sorpresa de muchos, setenta y cinco por ciento a Álvaro Uribe de Colombia. Felipe Calderón de México y Hugo Chávez de Venezuela alcanzaron el sesenta y cinco por ciento. Evo Morales alcanzó un sesenta y cuatro por ciento, y Daniel Ortega en sesenta y uno. De ahí el ímpetu con que algunos de ellos gobiernan a como dé lugar, y el apuro que tienen en estatizar todo. Encuestas de junio muestran deterioro en la popularidad de Correa.
En el caso boliviano, el intento de acaparar puestos a como dé lugar en el Poder Judicial, en la Asamblea Constituyente, en el Congreso Nacional, en las instituciones departamentales, en la prensa, etc., tiene poco sentido porque más de la mitad del pueblo de Bolivia está lo suficientemente educado, informado y vacunado como para que un avasallamiento estilo URSS de los años 1920 sea posible.
La lección es clara, y si los europeos, como el presunto consejero de Hugo Chávez, el alemán Henry D. Steffan, no lo ven, deberían verlo porque ha de ser difícil instaurar poderes “supranacionales”, dizque “populares”, a empellones y codazos contra la democracia que ha puesto en el poder a los que están. Para tales no habrá sitio en Bolivia porque lo fracasado nunca tendrá espacio significante en un medio tan amante de la libertad (y el libertinaje) como el boliviano.
Constitucionalmente en Bolivia se podrá hacer más, y hasta maravillas, en un territorio que tiene tanto para generar ingreso y no quitárselo a nadie del país ni de fuera de él. Ni menos recibir consejos doctrinarios de nadie. Por favor, ya pasó eso de ser colonia de ideologías importadas. Bastante tenemos con lidiar con el coloniaje de nuestra propia idiosincrasia tan susceptible, insisto, a recibir lo pensado por otros.


¿Los Neanderthals parientes nuestros?

Julio 9, 2007

¿Los Neanderthal parientes nuestros?
Por Jorge V. Ordenes L.
Los especialistas buscan saber qué aconteció cuando los Neanderthal de Europa (homo sapiens), que habían vivido en ésta más de 300.000 años, se encontraron con los Cro-magno o “humanos modernos” (homo sapiens sapiens) que procedían de África hace tan solo 40.000 años. Habiendo los Neanderthal desaparecido hace 30.000 años, 10.000 años convivieron con los “humanos modernos” y al parecer incluso ¡copularon entre sí! en circunstancias mucho más frecuentes de lo que se creía, según el paleontólogo de la Universidad de Washington de Saint Louis, Erik Trinkaus, cuyos estudios han sido publicados en abril de 2007 por la National Academy of Sciences de EEUU.
Después de estudiar detalladamente los fósiles europeos de ambos grupos humanos, el investigador concluye que un buen número de atributos son inherentes a ambos grupos, que los dos eran humanos, y que es lógico pensar que convivieron lo que vendría a significar que los humanos de hoy ¡tenemos genes Neanderthal!, lo que no deja de ser puesto en duda por otros investigadores que postulan que se trata de dos especies diferenciadas.
Estos paleontólogos dicen que de haberse mezclado genéticamente el Neanderthal con el “humano moderno”, resulta más intricado encontrar una respuesta a por qué el Neanderthal desapareció tan de repente. De todas maneras especifican que el Neanderthal sabía ¨pero no sabía que sabía”. También postulan que la diferencia entre éste y el humano moderno es similar a la que existe entre un elefante de hoy y un Mamut que también vivió en el periodo paleolítico compartido en buena medida por el Neanderthal y el Cro-magno; aunque tampoco hablan de si el elefante convivió por lo menos unos miles de años con el mamut.
Los estudios del genoma del “humano moderno” hasta ahora no ha dado razón genética para emparentarnos con el Neanderthal. Pero los estudios continúan y no sería raro que llegue el momento en que se compruebe que el Neanderthal es pariente nuestro.


Benedicto XVI en Estambul

Diciembre 5, 2006

Por Jorge V. Ordenes L.
La idea vaticana de que el Papa Benedicto XVI visitase al mayor Patriarca de la Iglesia Cristiana Ortodoxa con sede en Estambul, Bartolomé I, fue buena y acaba de llevarse a cabo con dificultades previsibles, sobre todo porque en la historia del mundo separar la política de la religión ha sido a menudo imposible como lo estamos viendo en Turquía con repercusiones en las guerras del Oriente Medio y la postulación de ingreso de Turquía a la Unión Europea (UE).

Los deslices oratorios de José Ratzinger, antes y después de llegar a ser Papa, sobre todo en temas religioso-políticos en torno al islamismo, y la alborotada y hasta bélica situación actual de las relaciones entre Occidente y el Islam, tienen que moderarse y hasta erradicarse porque, por un lado, el Vaticano es un Estado con derechos y obligaciones, y por otro lado, para muchos, es incluso más importante como sede de la Iglesia Católica y como domicilio emotivo nada menos que del Vicario de Cristo.

La idea de la visita fue buena porque ya es tiempo de que el Vaticano tome iniciativas de mayor envergadura que aúnen intenciones de unificación de las grandes iglesias Católica Romana y Cristiana Ortodoxa. Aquélla en 2004 albergaba espiritualmente a 1.106 millones de católicos del mundo; y ésta tenía 218 millones de cristiano-ortodoxos distribuidos 38 millones en África, 13 millones en Asia, 159 millones en Europa, 850.000 en Iberoamérica, casi siete millones en Norte América, y 750.000 en Oceanía. En Europa los países de mayor preferencia cristino-ortodoxa son Rusia, Ucrania, Grecia, y Chipre.

Recordemos que el Cisma de Oriente, o sea la separación de la Iglesia Católica Romana de la Iglesia Cristiana Ortodoxa, que culminó en 1054 DdC, se debió sobre todo a la predilección política del Papado, en ese momento de León IX, por los crecientes y poderosos reinos de Alemania y Francia, y su alejamiento de los cristianos de Constantinopla (hoy Estambul) liderados en ese momento por Miguel Cerulario que con el Emperador Bizantino habían visto sus patriarcados de Antioquía, Jerusalén y Alejandría caer en manos de invasores musulmanes. Lo que menos podía hacer Cerulario políticamente era declararse igual e incluso mejor que los latinos “bárbaros” de Roma. El Papa lo excomulgó, etc. El cisma se produjo y ambos bandos hasta ahora han tenido poco éxito en reducir diferencias. De ahí el significado del viaje de Benedicto XVI a Turquía.

Como cabeza de la Congregación de la Doctrina de la Fe del Vaticano, el cardenal José Ratzinger, electo Papa en abril de 2005 para reemplazar a Juan Pablo II, adquirió la fama de estricto e incluso implacable lo que se corrobora por la forma como trató, en mi opinión precipitadamente, al religioso Leonardo Boff, uno de los gestores de la Teología de la Liberación latinoamericana que propugnaba un trabajo más directo de la jerarquía de la Iglesia con los pobres. Lo que estamos viendo ahora con gobiernos como el de Chávez en Venezuela, Morales en Bolivia, y seguramente el de Ortega en Nicaragua, Correa en Ecuador, y menos ruidosamente con los gobiernos de Bachelet, Kirchner, Lula, y Vázquez de una u otra manera se asemeja a lo que postulaba la Teología de la Liberación hace 35 años. Perdimos tiempo precioso.

El Cardenal Ratzinger también se opuso, y el papa Benedicto XVI se sigue oponiendo, a que las mujeres se ordenen de sacerdotisas, oficien misa, confiesen y, en general, que los sacerdotes y monjas se casen de modo que, entre otras cosas, disminuya la incidencia delictiva de pederastia que solamente en EEUU ha alcanzado proporciones alarmantes en los últimos años con más de 2000 casos pendientes.

Pero volviendo a Estambul, la BBC de Londres dijo recientemente que el cardenal Ratzinger había escrito en 1996 que el Islam tenía dificultad en adaptarse a la vida moderna; y que se sintió contrariado cuando su antecesor, Juan Pablo II, se constituyó en el primer Papa que ponía pie en una mezquita en 2001 en Siria. También dijo que en 2005 el Cardenal acusó a los líderes musulmanes de Alemania de haber permitido la formación de la juventud de una manera que él describió como “el oscurantismo de un nuevo barbarismo”. El Cardenal Ratzinger decía al diario Le Figaro de París en 2004 que Turquía siempre había sido un continente distinto y en contraste permanente con Europa. El 27 de septiembre de 2006 en una conferencia citó a un emperador bizantino diciendo que el Islam sólo había engendrado violencia, lo que resultó en protestas por parte de los musulmanes del mundo que ahora en Turquía se han hecho escuchar en medio de explicaciones de funcionarios del Vaticano que dicen que el Papa dijo lo que dijo el 27 de septiembre pero que no se adhería a lo dicho, y que ahora se veía con buenos ojos la intención de continuar considerando el ingreso de Turquía a la UE.

De todas maneras, cabe estar alerta a lo que diga Benedicto XVI ya que su récord de dichos muestra momentos de insensibilidad e incluso descuido. Nadie es perfecto, claro.