De bandazo en bandazo

Junio 3, 2009

De bandazo en bandazo
Por Jorge V. Ordenes L.
No es justo ni menos merecido que después de los bandazos neoliberales de varios lustros tengamos que afrontar ahora en Iberoamérica y sobre todo en Bolivia los bandazos de las izquierdas que se perfilan como más costosos, dolorosos y ansiosos de eternizarse. Ni hablar de la pérdida de recursos y de tiempo que ambos bandazos van costando y han de costar. Si los desatinos neoliberales se debieron al precipitado fin de la guerra fría, al apuro, a la angurria, al desacato, a la corrupción y a la deficiente interpretación de los mercados siempre complejos e imperfectos; los bandazos del socialismo siglo XXI se van confeccionando como enceguecidos por el afán de revanchas de todo tipo y laya; y por su cometido destructivo de toda oposición que se le oponga o sitúe, por historia, idiosincrasia o mala suerte, en su camino. La práctica del desacato para este socialismo es abierta, desafiante, desaforada, incompetentemente solapada y por lo tanto desatinada por lo dictatorial.

Si bien el neoliberalismo a la boliviana descuidó imperdonablemente sentar las bases sólidas de la eliminación de la empleomanía política; de la fiscalización opaca y permanente; de la concesión sospechosa de propuestas y licitaciones; de la construcción caminera masiva; del mejor cuidado médico y educativo para los millones de marginados, etc.; bases que entre otros beneficios hubieran dado empleo a miles de bolivianos que, por falta de éste, engrosaron paulatinamente las huestes del Chapare, entre otras (que al poco tiempo “sacaron ojos” cual cuervos domesticados). Ese neoliberalismo, decía, por lo menos se abstuvo de regionalizar el país; de enfrentarlo masivamente consigo mismo y en varios frentes incluyendo el constitucional; de destruir buena parte de la capacidad de exportación sobre todo del Oriente del país; de echar por la borda la posibilidad de negociar renovados términos de comercio y otros con EEUU, la DEA, las “nacionalizadas”, etc.; y de buscar pleito con países que no comparten el ímpetu socialista-populista de los “duros” del Poder Ejecutivo, u Órgano Ejecutivo (OE) mejor dicho.

Si bien el neoliberalismo se descuidó o no pudo erradicar su injustificable inacción por razones que los historiadores seguramente iluminarán, el socialismo populista del OE, con respecto a la confiscación y reparto de tierras, por ejemplo, tiene por meta, según lo hacen saber conspicuamente, seguir los pasos del régimen actual venezolano pese a que, como decía la BBC de Londres esta semana, “hace cinco años que se viene repartiendo tierras confiscadas en Venezuela pero hasta la fecha éstas producen poco o no producen por falta de maquinaria e insumos pero eso sí, el millón de beneficiarios mayormente votan fielmente por el actual presidente de Venezuela”… porque la idea de ser dueño es mucho más fuerte que la necesidad de producir. Y eso que hasta la fecha ¡ninguno de ellos ha recibido título de propiedad! Lo que indica que al régimen socialista interesa cruelmente el voto por sobre todas las cosas. El bienestar de los supuestos beneficiarios es cuestión secundaria. Si esto no es un bandazo venezolano por demás de inmerecido, lo que menos debería hacer el OE de Bolivia ¡es evitarlo! Y aquí precisamente radica la debilidad del sistema que emula el OE.

Y es que al pobre y desvalido hay que enseñarle a dejar de ser pobre y desvalido para evitar que el bandazo le dé como hasta ahora, lo que es tarea de años de sociólogos y economistas, no tanto de políticos y menos del politicastros inmediatistas, aunque éstos tienen o deberían tener, por lo menos de vez en cuando, la obligación de sentar las bases sostenibles, jurídicas y culturales, que conduzcan a la erradicación de la mentalidad de pobreza que es la que más agrava la injusticia del bandazo que refiero. No es cuestión de alfabetizar y dar bonos en dinero solamente. La verdad es que extraer al pobre de las garras de la apatía y el conformismo que por desgracia caracteriza la pobreza de la mayoría de los bolivianos es tarea de toda la sociedad.

La realidad de los bandazos que siguen golpeando a la colectividad iberoamericana, ya sea como resultado de los fracasos de las ideas civiles de sustitución de importaciones y del desarrollismo “del centro y la periferia” de los años 1960; de los endeudamientos descarriados de los años 1970; de los atropellos de las dictaduras militares de los 1970 y 1980; y del neoliberalismo timorato de la primera mitad de los 1990; o como resultado de las ocurrencias ideológicas del socialismo siglo XXI basadas en el estatismo de todo tipo como fuente de poder político arbitrario y destructor; ambos sistemas han demostrado y continúan demostrando una insaciable incompetencia para erradicar los duros bandazos que históricamente han golpeado. Y esto porque nadie, en el caso Bolivia, ha pensado política y honestamente en los intereses de las mayorías desvalidas. El poder enceguece, sin duda, pero la falta de poder enceguece aún más. www.jvordenes.wordpress.com


Hacia el despeñadero

Mayo 28, 2009

Hacia el despeñadero
Por Jorge V. Ordenes L.
La unidad de Bolivia marcha al despeñadero cuando hay dos celebraciones de mayo en Chuquisaca; cuando con premeditación, alevosía y ventaja se intenta intimidar a los senadores en la Plaza Murillo de La Paz; cuando se elimina a los legalmente posesionados representantes del Poder Judicial; y cuando se quiere hacer declarar a autoridades electas sin que los mandamientos vengan de este Poder.

El Poder Ejecutivo, Órgano Ejecutivo (OE) mejor dicho, sobre todo sus entes duros, por alguna razón no quiere darse cuenta de que está despedazando el país, a esos entes como entidad, e incluso se están despedazando como seres humanos. Al país despedazan al intentar “gobernar” una parte de la población, sobre todo a los disidentes, por medio de decretos dictatoriales proclamando un tipo de “democracia” que ellos han inventado y que es una verdadera oligarquía basada en elecciones cuestionadas, en una constitución cuya ratificación electoral también está cuestionada, en los fondos del Tesoro General de la Nación y en las decisiones de los “duros” que no creo que incluyan a Su Excelencia (S.E.), por lo menos no parece.

Al Gobierno despedazan al hacer que éste asuma las responsabilidades claves del Poder Legislativo y del Poder Judicial lo que es mucho trabajo para hacerlo medianamente bien. Y se despedazan como individuos porque la angurria de poder y de otras cosas está descarriada, lo que impide que cualquier ser humano que sea víctima de semejantes presiones resulte mentalmente ileso a mediano plazo. Estos factores por desgracia auguran un camino lento pero seguro al despeñadero económico y social de Bolivia (que ya está emocionalmente dividida) que afectará negativamente a sus gobernantes de ahora y del futuro. Esto porque desandar buena parte de lo andado ha de tomar décadas, si es que se empieza hoy.

Todos sabemos que la economía está debilitándose porque: el ATPDEA que teníamos con EEUU no ha sido sustituido con éxito ni mucho menos; las remesas del exterior han disminuido sustancialmente; la maquinaria de perforación traída de Venezuela no sirve porque está en desuso y no cuenta con la tubería para hacer un orificio de cinco kilómetros tras gas natural; los conflictos de ropa y vehículos usados no han sido superados; los mineros de Porco y de otros centros, más los trabajadores en textiles, están inquietos; el Oriente de Bolivia, el sur y el norte están siendo abierta y arteramente socavados como motores de las exportaciones bolivianas; los subsidios Juancito Pinto, Dignidad y J. Azurduy son aciertos sociales pero trivialidades económicas en cuanto a la demanda agregada. Y todos sabemos que la informalidad, o sea el contrabando y el narcotráfico están haciendo, con toda probabilidad, que las reservas del Banco Central no disminuyan a un ritmo mayor. Pero cuanto si éstas comiencen a disminuir sustancialmente, la demanda de dólares aumentaría pese a los inefectivos controles de salida y a los dólares del narcotráfico, y el tipo de cambio del dólar subiría hasta rayar diez bolivianos por dólar o más, y la crisis se agudizaría. Todo por no prevenir en vez de curar lo que habrá de ser un problema de marca mayor. También sabemos que una esperanza es que las compañías petroleras y gasíferas, dizque nacionalizadas y pese a las poses y aspavientos oficiales, continúen trabajando de modo que los combustibles no escaseen. En esto último el OE ha sido menos descuidado porque vaticinó que YPFB tardaría en organizarse y producir a la altura de algunos de sus antecedentes históricos. La verdad es que ideas usadas y caducas, como las de la ex URSS y Cuba, no aumentarán el empleo que Bolivia desesperadamente necesita. ¡Andamos por el cincuenta por ciento de desempleo y subempleo!

El postulado de que “el fin justifica los medios” es un eufemismo, o sea un método suave de postulación pero duro e irreflexivo en su realización. O sea que en política este postulado es antidemocrático e ilegal, claro, en un sistema de legalidad que se respete. Con todo, lo débil de este eufemismo en el caso actual político boliviano es que los fines del OE cambian porque cambian las circunstancias, las ideas, los hombres y las mujeres; y los medios para llegar a esos fines también deberían cambiar porque si no cambian se tiene la debacle que vive Bolivia donde sólo la violencia y el decretazo se están utilizando cada vez más como medios para dizque alcanzar fines que algunos de nosotros creemos que mejor se alcanzarían por métodos más reflexivos y menos ilegales. Despedazar es fácil.

Si el fin es hacer una Bolivia enferma como Cuba, descartar, doblegar y/o silenciar en forma violenta y hasta homicida, sin detención, juicio y sentencia a los que se oponen, son también formas de terror entre bolivianos muchos de los cuales buscan expresar su desacuerdo con llevar al país al despeñadero político-social, y tal vez histórico. Entiéndase, la justicia social no puede ir por despeñadero alguno, ni menos por el de la confrontación. www.jvordenes.wordpress.com


Los vivos y los muertos de E. Paz Soldán

Mayo 18, 2009

Los vivos y los muertos de E. Paz Soldán
Por Jorge V. Ordenes L.
En 2009 el escritor boliviano Edmundo Paz Soldán ha publicado en España una nueva novela titulada Los vivos y los muertos, que encontré en una librería de la Gran Vía de Madrid en abril. Fue una emoción gratificante descubrir una novela de un ciudadano boliviano en semejante despliegue de libros de miles de autores de todo el mundo. Empezamos bien (el libro y yo) porque incluso dentro de esa selva de tomos multicolores y multiprecios, empecé a hojear Los vivos y los muertos y noté que en la contratapa ofrecía opiniones laudatorias de, entre otros, Mario Vargas Llosa que opinaba que “entre los nuevos autores latinoamericanos la voz de Edmundo Paz Soldán es una de las más creativas”. También vi la Nota que el autor incluye al final del libro donde explica que éste se basa… “en un dossier con recortes de periódico sobre una serie de muertes de adolescentes en Dryden, un pueblo a veinte minutos de Ithaca, la ciudad donde vivo en el estado de Nueva York” …a mediados de los noventa. También dice que a fines de 2004, cuando vivía en Sevilla, España, comenzó a escuchar ¡las voces de los adolescentes de Dryden! que le dieron la estructura de la novela… que muy pronto se convirtió en “un relato muy personal”… donde quizá la misma Nota sea imaginada lo que importa poco. ¿Algo de deconstrucción de referido dossier y de la ilusión de una realidad inventada?

De no haber leído esta Nota no sé si me hubiera interesado en Los vivos y los muertos. Pero el contenido sencillo, original, directo e insinuante de la Nota (debió haber encabezado la novela) me movió a seguir leyendo y, ya en un café, me resultó difícil dejar de leer lo que pareció una novela policial al estilo de los argentinos H. Bustos Domec (J.L. Borges y A. Bioy-Casares) , Jerónimo Rey, Manuel Peyrou, o los mexicanos Rafael Bernal y María Elvira Bermúdez, pero resultó un caleidoscopio donde cada uno de los personajes hablaba desde y/o por su perspectiva ante los fenómenos de su entorno que incluía el devenir de otros humanos enmarañados en un medio y circunstancia inescapablemente compartidos. Las voces que seguramente escuchó el autor eran de los entes deshumanizados en mayor o menor grado: Tim, Amanda, Webb, Junior, Jem, Hannah, Yandira, la señora Webb, Daniel, Rhonda y El enterrador que hablan y actúan en la parentética narración de capítulos cortos pero efectivos. La textualidad está hecha de las versiones de cada uno.

La novela se convirtió en un flujo cada vez mayor de la soledad existencial de cada personaje para luego devenir en depresión, perversión y luego muerte inesperada y truculenta afianzada en la sexualidad de un hombre ante la cada vez más llamativa y hasta provocativa indiferencia de una vecina joven, atractiva y popular sobre todo en las barras de proclama deportiva del colegio. Todo narrado sin mucho adjetivo pero con vocación de insinuación tácita que invita a detener la lectura como uno detenía el vídeo al ver películas de Buñuel, Bergman, Fellini, Almodóvar y otros; pero se continúa leyendo hasta el final en mi caso en dos sentadas. Simplemente no se puede dejar de leer no tanto en base al suspenso sino a la curiosidad.

A propósito, la novela es particularmente atractiva para los lectores hispanos que han vivido en EEUU porque contiene docenas de vocablos, expresiones y hasta un párrafo en inglés, que tienen la virtud de aportar veracidad de ambiente y lugar. El anglicismo mental late. El autor ha vivido y vive en esos lares. También menciona autores que pertenecen a la literatura escrita originalmente en inglés.

Si hablamos de posibles influencias o afinidades en la técnica de narrar sería difícil omitir el apego que Paz Soldán ha tenido a la narrativa del malogrado escritor chileno Roberto Bolaño, autor de la exitosa socio-político-policial novela Los detectives salvajes (1998), y otras, al punto de que el autor boliviano escribió Bolaño salvaje (2008). La manera ricamente encasillada de presentar y narrar la circunstancia parentética de cada protagonista me parece que está relacionada con Bolaño, con la diferencia de que éste cunde párrafos con detalle de todo tipo que copan los sentidos e invitan a la lectura apostillada, lenta y reflexiva; Bolaño avasalla genialmente. Paz Soldán, en Los vivos y los muertos, pende párrafos sugerentemente; depura, perfila, insinúa, deviene sin aparato e invita a la evocación e incluso a la imaginación del lector para completar su creación. La técnica puede ser la misma, pero la elaboración es distinta y el resultado en ambos casos, dentro de la libertad total que caracteriza al fenómeno novela, es acertado.

No digo más porque la idea es que se lea esta novela del autor boliviano que entiendo enseña literatura hispánica en la Universidad de Cornell, como tantos otros bolivianos que desde hace décadas, luego de haberse doctorado en literatura en universidades estadounidenses, han sido profesores en varias de ellas a través de los años, y también autores. www.jvordenes.wordpress.com


Las alianzas como ataque

Mayo 14, 2009

Las alianzas como ataque
Por Jorge V. Ordenes L.
Desde la antigüedad y por muchos motivos se practicó la política de aliarse con el contrincante e incluso con el enemigo porque resultaba menos mala, e incluso la mejor para conocerlo y, a la larga, debilitarlo e incluso derrotarlo. Un ejemplo renacentista lo dan las familias italianas ante el abusivo, enfermizo y hasta criminal papado del enriquecido Rodrigo Borja, luego Borgia (que tomó el nombre de Papa Alejando VI de 1492-a 1503) oriundo de Valencia, y cuyos hijos reconocidos, sobre todo César, Juan, Lucrecia y Jofré, fueron utilizados de varias formas para engrandecer el poder de Alejandro VI, sus hijos y seguidores que, en su momento, pocos, en los feudos italianos y reinos europeos, se atrevieron a disputar. Varios como los Sforza, Orsini, Farnesio y otros fueron víctimas pero también forzados simpatizantes de los designios de Alejandro. Al final la credulidad de los Borgia traicionó a éstos que pasaron a la historia con pena y sin gloria. A propósito, César Borgia y su inmensa sed de sangre humana fueron modelo de “príncipe” nada menos que de Nicolás Maquiavelo. Pero bueno, a qué viene todo esto en nuestro cotorreo boliviano.

Es simple. En vista de la forma ética y jurídicamente cuestionable del proceder de los “duros” del Órgano Ejecutivo (OE) basada en la intimidación, el miedo y presuntamente el asalto y el asesinato, hay gente del pueblo boliviano de toda clase social y etnia que está simpatizando con ellos, sobre todo los presupuestívoros ansiosos de oportunidades estatales que les aseguren el techo y la comida de por vida. Así se continúa destruyendo a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y lo que fue Transredes que nunca debieron haber sido entregados a mediocres que, insisto, sonríen y están dispuestos a trabajar con y por el Gobierno actual hasta cuando llegue el momento, claro, de abandonar la nave del Estado ya sea porque ésta está repleta, se hunde, o simplemente no sabe ni puede navegar ni si hay agua donde hacerlo.

De un tiempo a esta parte a los del OE no les va quedando más que recurrir a los que sonríen y están dispuestos a apologizar y obedecer, todo en nombre de los movimientos sociales e incluso del pueblo de Bolivia. Entre éstos se cuentan empresarios privados de algún discurso pro Gobierno que paradójicamente ¿están recurriendo a un suicidio dulce? No creo porque mientras más empresas privadas se plieguen a los planes y designios castristas del Gobierno, o finjan que se adhieren, más difícil será para éste quitárselos de encima o estatizar sus empresas o parte de ellas. O sea que lo de cubanizar Bolivia, eliminando la empresa privada, no ha de ser económicamente factible ni menos fácil. Por otro lado no todos los que gobiernan son tontos. Hay pensantes entre los “duros” y desde luego entre los “blandos”. Ambos saben que no ha de ser fácil paquidermizar la nave del Estado, o naves mejor dicho, porque no ha de haber “tripulación” apta para navegarlas. Si líderes de pura sangre de los grupos de gobierno resultaron delincuentes del accionar financiero de YPFB ¡cómo habrá de ser si las tentaciones y montos de dólares clandestinos proliferan aún más!

Por algo cada vez más fundadores de las agrupaciones de Gobierno se alejan de la nave del Estado siguiendo los pasos de otros fundadores importantes. Se alejan disgustados, desilusionados mejor dicho, pero sonrientes porque es mejor salir por la puerta que por la ventana o en una bolsa de plástico. Sobre todo cuando el poder está en/con los que se deja. Y aquí viene la pregunta del millón. ¿Cuánto tiempo se debe aparentar la forzada armonía? Lo de Alejando VI duró cinco largos años, sin electricidad ni menos teléfonos. Hoy con mucho más tecnología, población y conocimientos especializado ¿se acelerarán los hechos y la ideología del momento encallará? No necesariamente porque las tecnologías pueden, pero sólo pueden, servir a todos. Entonces qué queda en este momento.

En el siglo XVI incluso en las minas de Potosí se necesitó tecnología y administración para producir. Ya entonces era necesario saber para explotar tanto las minas como a los mitayos. Hoy es cien veces más difícil porque el mundo está globalizado y los precios de los productos primarios están determinados internacionalmente. A lo que voy es que si no se cuenta con tecnologías de todo tipo, a la altura de lo que exigen los mercados del siglo XXI, los productores no han de poder sobrevivir, como no está sobreviviendo la industria del gas boliviano ni la minería porque este Gobierno no sabe conducirlas, y cuanto antes reconozca esta realidad menos propensión tendremos a seguir haciendo tonterías.

Aquí, al OE y a otros del Gobierno les vendría bien seguir el ejemplo de los señores feudales italianos, y es sonreír y avenirse con el poder internacional capitalista, un poco a la Raúl Castro, o al reciente sufragio presidencial de Panamá, y ver la forma de perdurar para bien de los movimientos sociales y de otros. www.jvordenes.wordpress.com


Saber cuándo nacionalizar

Febrero 28, 2009

Saber cuándo nacionalizar
Por Jorge V. Ordenes L.
Saber por qué y cuándo nacionalizar legalmente no es nada del otro mundo sobre todo cuando se trata de intervenir una banca privada gigantesca como la de EEUU que por angurrienta, descuidada y incluso despiadada ha jugado con el dinero del público cuando éste jamás tuvo control directo, por lo menos hasta hora, de cómo y dónde se “invertía” su plata. Peor todavía ha sido el desempeño de las agencias federales encargadas de vigilar los servicios de inversión incluyendo los grandes bancos, las bolsas, las compañías de seguro e incluso las agencias federales encargadas de colaborar al público en el financiamiento de la compra de inmuebles, etc. La crisis se gestó en EEUU, pasó a Europa, y la mayor parte del mundo creyó en la manera estadounidense de crear “derivativos” financieros dizque “rentables”. Cuándo se quiso cobrar ¡no hubo, ni hay, ni habrá dinero! a no ser que el fisco intervenga, en el caso de EEUU y pese a su cuantioso endeudamiento, con recursos del pueblo. Y ahí está la madre del cordero.

Una parte de la culpa de la crisis financiera de EEUU radica mayormente en los gobiernos republicanos que empezando por el presidente Ronald Reagan creyeron que “el mercado libre” era mago y/o prestidigitador de las finanzas y que como tales iban a regular los mercados y mantener la bonanza con una mínima intervención del Estado, las leyes y las regulaciones que Reagan comenzó a desmantelar socavando las razones que las llevaron en su momento a adoptarse y tener efecto. El Gobierno de G.W. Bush exacerbó la situación y ahora el mundo está sufriendo las terribles secuelas de pérdidas y disminuciones de toda índole incluyendo las de los precios de los productos primarios, la escasez de créditos, la tremenda falta de inversión, la demanda débil generalizada y, sobre todo, la inhabilidad de tanto banco amedrentado de prestar dinero porque deben más de lo que valen.

Y claro, recientemente esos bancos han bregado para que el Gobierno de EEUU los “colabore” con miles de millones de dólares del pueblo lo que a muchos nos parece una barbaridad. Sobre todo si el dinero es utilizado para pagar deudas y dividendos de sus accionistas, repartir bonos a sus ejecutivos, etc. Por ejemplo, el Citibank y el Bank of America en este momento tienen un valor de mercado de cerca a treinta mil millones de dólares, y sólo se mantienen a flote porque se espera que el Gobierno los rescate. Pero como dice el ganador del Premio Nobel de Economía, Paul Krugman, se trata de “bancos zombi” que urge nacionalizar porque financiarlos sin nacionalización es una especie de socialismo ácido donde el contribuyente corre con el riesgo, los bancos se benefician, se retarda la recuperación y los bancos zombi se perpetúan.

La verdad es que sin que el Gobierno federal sitúe a sus representantes, o sea representantes del pueblo de EEUU, en los directorios de estos bancos (y el presidente Obama lo puede hacer) es muy probable que el dinero se malgaste una vez más lo que quiere decir que no se utilice en la extensión de crédito a empresas privadas de modo que éstas inviertan en planta, equipo y personal a fin de que la economía comience a revivir y el desempleo descienda. Se trata pues de que los representantes de los ciudadanos que pagan impuestos tengan voz y voto en los directorios de los bancos donde se decide dónde va el dinero. El capitalismo en general y en particular el de EEUU históricamente se ha recuperado de bajones de actividad o de demanda agregada a costa de su población que si bien incluye a pudientes, desde luego incluye a la clase media que es mayoría, y a los pobres. La verdad es que la clase media siempre ha pagado el mayor precio y, si tiene que volverlo a pagar ¡que decida!

Mucha gente en EEUU y otras partes tiene miedo a la palabra nacionalización porque se la asocia con socialismos extremos. El gobierno sueco, por ejemplo, se hizo cargo de dos bancos privados quebrados en 1992, los empalmó en una sola institución que internacionalizó y todavía hoy es dueño del veinte por ciento de las acciones de un banco exitoso. Otro tanto debería hacerse en EE.UU. donde nada menos que el campeón del libre mercado, Alan Greenspan, acaba de decir que quizá sea momento de nacionalizar algunos bancos grandes temporalmente para facilitar su reestructuración. Yo creo que Mr. Greenspan lo dice porque sabe que cada semana la Corporación Federal de Seguro de Depósitos, o sea el Gobierno, interviene la banca privada a razón de dos bancos relativamente pequeños por semana para hacerse cargo de los activos, pagar la deuda basura y revender el banco saneado a inversionistas privados recuperando el dinero.

En otras palabras, el Gobierno nacionaliza bancos temporalmente que es lo que el Gobierno federal debería hacer hoy con la banca grande. Como dice Krugman, quizá deba usarse el término “pre privatización” en vez de nacionalización, aunque tener miedo al significado de las palabras y dejarse encandilar por él es pueril en EEUU y en cualquier parte.


Quiere quedarse en el poder, pero

Enero 18, 2009

Quiere quedarse en el poder, pero…
Por Jorge V. Ordenes L.
Votar NO el 25 de enero es una obligación moral y patriótica porque es votar por la salvación de Bolivia y de la cultura occidental o sea europea que la mayoría de los bolivianos y otros americanos heredamos y no estamos dispuestos a cambiar como propone el Presidente Constitucional de la República (S.E.) y la constitución espuria de Oruro, aunque la cuestión es más intricada sobre todo por lo increíble. Explico.

S.E. anunció públicamente una vez más que la constitución espuria dizque permitiría que él permaneciese en la presidencia de Bolivia, en el trono mejor dicho, seguramente hasta que la Pacha Mama dispusiese lo que es inaceptable para la mayoría de los bolivianos. Pero ¿qué tal si la Pacha Mama no acepta que S.E. se quede en el poder más allá del mandato que autoriza la constitución vigente? ¿Por qué intentar dictar incluso a una Divinidad? ¿Acaso estamos o buscamos remontarnos a la Roma de Nerón?

Por lo pronto, y a días del mal habido referendo de constitución, que fue insulsamente aceptado en el Senado por “opositores” ofuscados, hay miles de ciudadanos de Bolivia “originarios” de varias índoles, y cada día hay más, que no esperan que ninguna “divinidad” ni menos la Pacha Mama intervenga en política porque tal es exigir parcialidad a un Más Allá que no tiene por qué ser parte de atentados contra la cultura boliviana e incluso contra la civilización occidental como es eso de buscar eternizarse en el poder político del país. Yo creo que la Pacha Mama se merece respeto como cualquier otro ente consustanciado o asociado con divinidades. Pero S.E. piensa distinto y sólo el Más Allá, o la Pacha Mama mejor dicho, sabrán por qué.

Traigo la Pacha Mama a cuento porque el órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, el diario Granma, publicó no hace mucho una presunta declaración de S.E., ante indígenas venezolanos y ecuatorianos, que reza: “con la nueva constitución quedará claro que en Bolivia sólo se rendirá culto a la Pacha Mama nuestra madre tierra que es la tierra de todos los bolivianos.” Luego S.E. habría añadido: “Recuperaremos nuestra ideología ancentral que inculcaremos en colegios, universidades y nuestros propios medios de difusión”.

Si lo de Granma es cierto, de acuerdo a S.E. la mayoría de los bolivianos y los comedidos extranjeros de ONGs, me imagino, dejaríamos de ser seguidores de cualquier persuasión religiosa que no sea la que exige S.E. lo que no solamente es una locura sino que, aunque parezca inverosímil, va directamente en contra, y repetidas veces o sea en forma contumaz, del Capítulo Tercero, Sección I, Artículo 21, [inciso] 3., y sobre todo del Capítulo Tercero, Título II, Capitulo Primero, Artículo 14, [inciso] II de la espuria constitución de Oruro que instruye estrafalariamente: “El Estado prohíbe y sanciona toda forma de discriminación fundada en razón de sexo [sic], identidad de género, origen, cultura, nacionalidad, ciudadanía, idioma, credo religioso, ideología, filiación política o filosófica, estado civil, condición económica o social, tipo de ocupación, grado de instrucción, discapacidad, embarazo, u otras que tengan por objetivo o resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos de toda persona.”

Bueno, yo creo que la referida declaración de S.E., de ser verídica, discrimina y desde luego va contra los derechos de la mayoría de los bolivianos porque esa mayoría no es adoradora de la Pacha Mama ni lo será en el futuro, ni mucho menos. De acuerdo al referido inciso la discriminación articulada por S.E. tendría que ser enjuiciada, aunque si ganase el NO S.E. se vería exento de culpa. Ahora si por mala suerte ganase el SÍ, entonces S.E. podría ser objeto de enjuiciamiento ¿sí o no? Todo esto es jurídicamente técnico en teoría pero también es prueba de que los miembros del Poder Ejecutivo, en este caso su jefe, no han estudiado a fondo la constitución que esperan se apruebe, lo que resulta no solamente increíble sino insultante a toda la población de Bolivia.

He dicho que la declaración de S.E. ha infringido el Artículo 14, [inciso] II, más de una vez. Lo afirmo porque de acuerdo a lo redactado en éste, el Estado también prohíbe y sanciona toda forma de discriminación fundada en razón … ¡filosófica! ¿Qué tal si uno es adepto al existencialismo Espinosiano, Kierkegaardiano o Unamuniano, y no necesariamente comparte las creencia deístas de nadie, ni las ateas tampoco? ¿Acaso la referida declaración precipitada e impensada de S.E. no estaría sujeta a sanción estatal de acuerdo a la espuria constitución de Oruro? ¿Qué opinan al respecto los activos redactores de ésta?

Así, ¿no sería mejor para todos descartar la cosa espuria, mal escrita, mal redactada y peor aprendida entre otras cosas para proteger a S.E. de la ley que de acuerdo a él habría de ser implacable? De todos modos y por último ¿para qué necesitamos constitución si la intención es perpetuarse en el Poder?


La sapiencia relegada

Enero 12, 2009

La sapiencia relegada
Por Jorge V. Ordenes L.
Como están las cosas, votar negativamente el 25 de enero no sólo es una obligación moral y constitucional sino que también es la única forma en que el proceso arbitrario y sangriento que produjo la espuria constitución de Oruro sea repudiado. Explico.

Hace casi ocho años el presidente de EEUU, George W. Bush, adoptó ciegamente el dicho tendencioso de la derecha estadounidense que decía que en cuestiones de autoridad política la lealtad estaba por encima de la sapiencia o sea la ley constitucional, lo que hemos visto ha sido la base de su fracaso como líder y como presidente de un país que en este momento está enfrascado en la crisis más costosa de su historia a más de tres guerras, la de Afganistán, la de Irak y la que G.W. Bush ha venido a llamar “guerra contra el terrorismo” que al pueblo de EEUU y a otros pueblos está costando lo indecible. El Presidente Richard M. Nixon en su momento dijo en una entrevista con el periodista inglés David Frost que lo que enunciaba él como presidente estaba por encima de la ley o ¡era ley! Lo que resultó increíble. Con todo, por querer practicar lo dicho, ya la historia registró el juicio político al que fue llevado nada menos que por la ley, y cómo el inminente veredicto de culpable hizo que renunciase y se marchase con el rabo entre las piernas.

Pues bien, S.E. el Presidente Constitucional de la República de Bolivia a comienzos de 2009, o sea a los casi tres años de mandato, ha lanzado enunciados similares a los de la derecha estadounidense y de R. M. Nixon, y no sólo eso, sino que recientemente ha inflado aún más su cofre de arbitrariedades diciendo públicamente, entre otras cosas, que no quiere meterse con los pocos magistrados que quedan del Poder Judicial por considerarlos incompetentes, corruptos y no sé qué más, lo que viniendo de un Presidente de la República, sin que ningún juicio de autoridades judiciales bolivianas haya declarado a nadie aludido culpable, es irreverente, calumnioso y enjuiciable, insisto, a la manera de G.W. Bush y R. M. Nixon lo que no sólo resulta inverosímil sino que es grotescamente burlesco por parte de sus asesores extranjeros de ONGs o de lo que sea. Claro que hubo y hay corruptos en todos los Poderes del Estado boliviano, hoy quizá más que nunca, pero de ninguna manera se puede acusar a todos institucionalmente sin comprobarlo jurídica e individualmente porque la ley debería estar por encima de todo ciudadano incluyendo S.E.

Y cuando ustedes, entes extranjeros y extranjerizantes, pasen a la intrahistoria, ni por asomo figurarán como contribuyentes al progreso de la región andina ¿y saben por qué? porque cuando los andinos se den cuenta de que están siendo usados, ustedes tendrán que fugarse como míster Nixon, con sus ideologías entre las piernas. El hacer quedar mal ante los bolivianos, ante el mundo y ante la historia, a un hombre de la ilustre localidad altiplánica de Orinoca que por ser hoy obediente a lo que mayormente le hacen decir no quiere decir que siempre será así. Tal vez él crea que está haciendo un bien aunque la pregunta inmediata es a quién ¿a los integrantes de los llamados movimientos? No creo.

Señores, sobre todo extranjeros, por favor, menos chacota y más seriedad ya que se trata de Bolivia que no es país de ustedes ni mucho menos. El que parte del Occidente y porciones del este, norte y sur del país ustedes hayan convertido en probeta ideológica militante y montonera no quiere decir que perdurarán ni menos que reivindicarán los derechos de los indígenas porque esas reivindicaciones en intención y en letra ya fueron en su momento incluidas en la Constitución vigente que ustedes no han leído y que, por desgracia, nunca se aplicaron por razones que han sido motivo de ríos de letras de prensa a través de los años y porque en Bolivia siempre hubo, y hay, mucho dinero en la pobreza para unos cuantos. Hoy el reto debería ser aplicar la Constitución vigente pasando leyes que la complementen como manda la lógica democrática.

¿Acaso no hubiese sido mejor respetar al Poder Judicial de modo que los que viniesen también fuesen respetados porque (podríamos decir entonces que) aquí se respeta la ley? La respuesta es que el ciudadano de Orinoca, formado mayormente entre bandas de música, fútbol y los trajines del Chapare sindicalista, y en función al entrevero del cultivo de la coca y bemoles, verbaliza neocastrismos, chavismos y postulados de ultraderecha porque desconoce muchas cosas que quizá no tenga por qué conocer. Hay harto del acontecer nacional, sobre todo de los individuos que se le oponen (porque oposición organizada no hay), que él mismo insiste que no comprende lo que significa que “se lo comprenden”. De comprender él, sabría que relegar la sapiencia profesional, que tanto necesita en este momento Bolivia, y preferir tozudeces neoextremistas, es equivocado y peor, innecesario en un momento en que S.E. precisa colaboradores competentes y sobre todo leales con y ante la ley. Otro sería él sin los asesores actuales, creo.


El centralismo mental del Gobierno

Diciembre 28, 2008

El centralismo mental del Gobierno
Por Jorge V. Ordenes L.
Por centralismo mental y su supuesta hipnosis colectiva, amedrentamiento, soborno político, cohecho y falsificación de carnets de identidad, el Poder Ejecutivo (P.E.) y sobre todo Su Excelencia (S.E.) tienen encandilados a los habitantes de lo que fue el Collasuyo que por supuesto incluye a las ciudades de La Paz y El Alto. Por otro lado paradójicamente creen que por “carisma socialista” y /o anticlericalismos tienen o deberían tener en el bolsillo político al norte, este y sur del país lo que no puede ser más pueril y equivocado porque está lejísimos de ser cierto. Cinco millones de bolivianos no comulgan con lo que el P.E. liderado por S.E. está haciendo, o deshaciendo mejor dicho. El P.E. también sabe que a Pando tiene maniatado con autoridades esculpidas a imagen y semejanza de las partidas que dizque gobiernan, contrabandean, mienten y dejan en libertad a probados narcotraficantes.

El centralismo mental del Gobierno cree que todos respaldamos la ida a La Habana, ahora en enero de 2009, de docenas de adeptos de S.E. que posiblemente no tengan idea de lo que ha pasado en Cuba con los derechos humanos desde 1960 hasta la fecha. Pero, claro, S.E. quiere que vayan posiblemente con todo pagado con dinero de los bolivianos, acaso suplementado con dinero del pueblo venezolano, que en ningún caso han votado en referendo alguno porque se gaste el dinero nacional en tonterías como la que aludo. Es que el centralismo mental a la cubana está de moda con S.E. ya que hasta bicicletas quiere que montemos para ir de un lado a otro en un territorio el doble del de Francia y muchas veces más grade que Holanda y/o Cuba. Hace rato que vamos montando por iniciativa del P.E., pero en cólera y no en otra cosa.

S.E. ha vuelto a decir que los abogados deben cambiar las leyes vigentes obedeciendo consignas populares como si éstas tuviesen un medio organizado de difusión de sus necesidades y consignas cuando en realidad es el centralismo de S.E. y solamente éste que hace de vocero comedido como si los abogados estuviesen encargados del Poder Legislativo que, por si nos hemos olvidado, es el único que puede aprobar o modificar leyes. Incluso los decretos que tanto gusta lanzar el P.E. deberían pasar por el Poder Legislativo en forma de proyectos de ley que, para convertirse en ley, tienen necesariamente que ser debatidos, modificados y forjados en consenso ¿democrático? ¡Ojalá! No hacerlo significa gobernar incompetentemente, por decreto, o sea dictatoríamente.

Y gobernar dictatoríamente es Gobernar centralmente o sea impopularmente. Este descuadre impulsivo del primer mandatario ha convertido a la Constitución y las leyes en sendos epitafios nacionales porque en nombre de ellos, y de un concepto de democracia que nadie entiende (menos los líderes de los movimientos sociales), se los debilita y hasta liquida poco menos que cada día ¡sin que haya nada que los reemplace! Cuidado que la cosa del 25 de enero confirme el “no” que tanto desvelo dicen que causa a S.E. Y creo que el contrabando de Pando y los inmiscuidos del P.E. pueden ser un señor corolario a favor del “no”. La escasez de combustibles también. Si Chávez el venezolano ha dicho que se va si pierde ¿qué tal si S.E. lo emula?

También centralmente se ha gestado y dizque “modificado” la espuria constitución de Oruro nada menos que en el epicentro del centralismo de este régimen que es La Paz donde dicho sea de paso los senadores opositores y otros se rindieron en la forma más increíble, o sea hipnotizada, a la prédica de S.E. de que se modificara el texto de la constitución de Oruro cuando no había nada que modificar porque el tal texto era espurio, o sea ilegal y “aprobado” por gente del Gobierno solamente. Oruro cargará siempre la mala conciencia, y a Sucre llenará de orgullo por haber procedido legalmente a costa de sangre y fuego.

El desgobierno se ha generalizado entre otras cosas porque S.E. admite públicamente que se equivocó al descuidar las inversiones en el sector energético de Bolivia. Se ha perdido tres años y no hay rastros de que se siente cabeza. A Propósito, los mentados mil millones de las reservas del Banco Central posiblemente enriquezcan pero no a YPFB y su urgente necesidad de inversiones. Ojalá me equivoque. De todas maneras eso también es centralismo mental por parte de S.E. porque en su momento hizo caso omiso a los que sabían, que fueron más técnicos que politicastros metidos a nacionalizadores a como dé lugar. Si hace lustros los capitalizadores lo hicieron mal, estos lo han venido a hacer peor porque uno después del otro no solamente ha agotado, y desbancado, al país sino que lo ha frustrado hasta la médula. Y se lo ha engañado. Y mientras los líderes de los llamados movimientos sociales, que en realidad son bolivianos como cualquier otro, no se den cuenta del engaño, y del uso de que todavía están siendo objeto, este grotesco jolgorio continuará en detrimento del progreso en mil rubros que urgentemente necesita todo Bolivia.


¿Democracia plebiscitaria en Bolivia?

Diciembre 24, 2008

¿Democracia plebiscitaria en Bolivia?
Por Jorge V. Ordenes L.
¿De qué democracia plebiscitaria podemos hablar sobre todo durante los últimos tres años? De ninguna que tenga validez jurídica y por lo tanto democrática porque desde el fiasco de la Asamblea Constituyente, que hacia el final de su agonía se reunió ilegal y sin representación plena en Oruro, hasta los referendos de autonomías departamentales y los plebiscitos dizque nacionales que versan sobre la constitución espuria, todas fracasaron de una forma u otra.

Los plebiscitos nacionales fracasaron por inconstitucionales y porque el Padrón Electoral fue (digamos presuntamente) alterado en la forma más increíble para favorecer al Gobierno. Urge probarlo. Y los plebiscitos regionales al final sirvieron para entusiasmar y poco más porque pese a haber tenido una categórica concurrencia de votantes a favor de la autonomía departamental, los liderazgos se arremolinaron cuando se presentó el reto de la detención ilegal del prefecto de Pando.

Esta detención fue el momento para que el voto mayoritario a favor de las autonomías departamentales fuese blandido políticamente por los prefectos, nacional e internacionalmente, a favor de la legalidad y de la defensa de los derechos constitucionales de un prefecto boliviano electo sobre todo cuando los crímenes cometidos en Pando debían someterse a investigaciones dirigidas por la Corte Suprema de Sucre y el sistema judicial pese a la falta de apoyo del Poder Ejecutivo.

Si un segmento significante de la población no acata el resultado de un plebiscito, entonces éste, por definición, no debió haberse llevado a cabo.


A los disidentes del MAS

Diciembre 22, 2008

A los disidentes del MAS
Por Jorge V. Ordenes L.
Los cada vez más numerosos disidentes de la línea palaciega “dura” del Poder Ejecutivo (PE), entre los que se cuentan los “blandos” de mismo PE y otros que también dizque laboran bajo la dirección directa o indirecta del Palacio de la Plaza Murillo de La Paz, me parece que se están dando cuenta de que las fechorías de los “duros” están perjudicando a los “blandos” y desde luego a los movimientos sociales y a todos los bolivianos de dentro y fuera del país.

Lo que no entienden los “blandos”, sus huestes y muchos otros, es por qué los “duros” no se dan cuenta de que si persisten en su cometido de contrabandos, tonterías y violencias de todo tipo en desacato de las leyes y de la Constitución vigente ¡perderán soga y cabra! y al final no quedará mucho ni para la historia; será cuestión de tiempo. Y es probable que también pierdan el referendo ilegal de aceptación de la constitución espuria de Oruro, y esto sí que está dando qué pensar a los “blandos” y a su creciente número de seguidores ¿por qué? Porque éstos se están percatando de que el posible triunfo, y lo que ellos entienden por implementación de la constitución espuria, bajo el mandato de los “blandos” sería menos difícil y hasta más llevadera que bajo el mandato de los “duros” seguidores desmedidos de consignas extranjeras. Los “blandos” saben que la supuesta implementación de la Constitución de Oruro bajo su dirección sería menos desaforada que la hipotética implementación bajo el mandato de los “duros”. Y ahí está la madre del cordero. ¿Divisiones del MAS? Sí, pero como nunca fue una unión conformada, la desunión paulatina pero segura tampoco lo es.

Los “blandos” saben que si la constitución espuria de Oruro se impone a la fuerza, su oposición a los “duros” hasta ahora musitada, bisbiseada y más o menos dialogada, se tendría que convertir en griterío, en codazos y hasta bloqueos, lo que complica el panorama político de todos especialmente ante y entre los movimientos sociales que son un sostén importante y afluente de votos de “duros” y “blandos”. Y compromete “el cambio” Lo que tampoco conviene a ninguno de los dos es que los movimientos sociales se distancien de ambos por peleadores y por prometedores sin mucho que decir en cuanto al cumplimiento de promesas.

El reto de los “blandos” en este momento es sopesar el sentimiento político de los movimientos sociales que habitan mayormente en el occidente del país de modo que cuando llegue la gresca de “blandos” y “duros”, por más sorda que sea como ahora, aquéllos salgan ganando y los “duros” pasen a la historia no sin antes pasar por los tribunales de justicia para que los condene o absuelva de tantos delitos y desvaríos ilegales como los de Sucre, Pando y las detenciones violentas al mejor estilo totalitario imitando a Hollywood y a la policía cubana.

Fuera de los ya históricos esquizofrénicos exabruptos de los “duros” con diplomáticos extranjeros, con autoridades de la Iglesia católica y con la prensa, algunos de nosotros quisiéramos saber, como seguramente lo están queriendo saber los “blandos”, qué de provecho han sacado los “duros”, o sea Su Excelencia y compañía, con enemistarse en buena medida con EEUU; con insultar a los jerarcas católicos; y con enconar palabras, gestos y actitudes con los representantes de la prensa. Lo único que han logrado es mirarse al espejo y gustarse hedónicamente porque a nadie han impresionado y menos a la gente de los movimientos sociales que todavía los apoya aunque cada semana menos. Al contrario, las oposiciones al accionar equivocado del Gobierno son tan variadas y diversas que con el tiempo acaso se unan y comiencen a presentar el comienzo del fin del apoyo político de los movimientos sociales del Occidente al gobierno de los “duros”.

Ahora es momento en que los “blandos” se alejen políticamente de tanta metida de pata y esgriman sus postulados opositores como lo están empezando a hacer algunos líderes de movimientos sociales que hasta ahora decían poco e incluso apoyaban los desmanes del PE. Pero nadie es sordo todo el tiempo, ni menos tonto. Lo primero que yo haría si fuese del lado “blando” es pedir que se vote por el NO en el referendo de la constitución de Oruro. ¿Por qué? porque, insisto, no conviene que ninguna constitución boliviana sea liderada ni ahora ni nunca por los “duros” del PE. La intolerancia y los métodos atrabiliarios y hasta mortíferos que han venido utilizando con el poder, que ellos creen que les otorga o no la constitución vigente, se multiplicarían exponencialmente con los poderes que ellos derivarían de una hipotética aprobación de la espuria constitución. En este momento los “blandos” tienen la obligación lógica y fría de oponerse a que los “duros” logren poder adicional de cualquier tipo, y menos si es por medio de un mamarracho de constitución.

Insisto, los “blandos” y muchos otros perderán toda posibilidad de trascender políticamente si se aprueba a como dé lugar la Constitución de Oruro bajo el mandato de los “duros”.