Estatizar aquí, allá y acullá

mayo 23, 2012

Estatizar aquí, allá y acullá

Por Jorge V. Ordenes L. *

La Unión Europea, que sabe de estatizar, define una empresa pública como cualquier empresa donde los poderes públicos ejerzan, directa o indirectamente, una influencia dominante en razón de la propiedad, la participación financiera y/o las normas que las rijan. Las nacionalizaciones en Bolivia, del siglo XX hasta la fecha, caben dentro de esta definición.

 

No hace mucho un alto funcionario del Gobierno Plurinacional de Bolivia   invitaba a los países del planeta a estatizar la empresa privada. Incluso Su Excelencia hizo eco de esta proclama que como arenga puede ser que sincope con los conocidos postulados del Gobierno, pero como curso factible de realización no salva ni las primeras pruebas de riesgo y conocimiento, o sea saber lo que se busca para bien de la gente y no de un capricho poco original ya que, como política, resultó un fracaso en la órbita soviética y ahora en Cuba que más bien está desnacionalizando, y todos lo sabemos.

 

Es un error pensar en estatizar empresas privadas nacionales y/o internacionales exitosas que pagan mayormente impuestos nacionales y locales de ley (me refiero a las que no evaden ni sobornan) y que han hecho posible grandes adelantos en todo los campos del saber y del quehacer, mayormente para bien, desde hace siglos. A propósito, el problema de la evasión de impuestos es político ya que la aritmética elemental no miente ni en economía.

 

Estatizar empresas es complicado porque no solamente depende del voto de la gente que de una u otra forma se verá afectada por la estatización, sino ¡ojo!… porque el factor riesgo impide, o debería impedir, que un Estado tenga la audacia, la entereza lúdica, el apoyo de la ciudadanía y la puerilidad política de arriesgar lo que no es suyo sino del pueblo, o sea el dinero en efectivo que a menudo incluso sale de las reservas monetarias del Banco Central. Arriesgar los activos del Estado en Bolivia por razones políticas ha sido una nefasta experiencia desde al Revolución de 1952. La mente y el teclado vuelan… si entramos en detalle que abarcaría a la mayoría de las empresas estatales creadas desde 2005. Ni hablar de YPFB y sus ingentes necesidades de capitales de inversión que paradójicamente se busca que sean ¡privados!

 

Recordemos una vez más que generalmente la empresa privada arriesga su capital, nunca el del pueblo o sea el dinero del Estado. Y si esa empresa arriesga dinero pedido prestado de un banco y la inversión fracasa, sólo ella es responsable ante el banco que, si no recibe puntual pago, enjuicia y, en un país ordenado jurídicamente, la empresa perderá aún más para cumplir. De ahí que lo que interesa analizar es el factor riesgo que lógicamente está inhiesto en toda aventura sobre todo financiera, desde las cuentas de ahorro individual hasta las grandes inversiones en bolsas de valores y sus derivados.

 

El ser humano históricamente ha protegido, mejorado y hasta perfeccionado lo suyo, lo propio, mucho mejor que si se le encomienda proteger lo comunitario, lo de todos, lo estatal. ¿Por qué? Porque perfeccionar lo suyo, arriesgando, nutre constantemente la esperanza de alcanzar reconocimiento e incluso renombre, dinero y fama. En el mundo moderno se llama “emprendedor” con éxito. Si en el proceso le quitas la posibilidad de acumular dinero o sea capital, dejará de hacer y peor, dejará de pensar lo que hará que la sociedad, con un gobierno que restringe, deje de progresar como otras sociedades contemporáneas… que es lo que aconteció con la URSS. La programación estatal jamás ha ganado ni ganará a la libre imaginación y sus posibilidades de progreso sorprendente e incluso inimaginable. Un sistema político que grave impuestos y permita que la imaginación aplicada iguale las condiciones de vida para arriba, o sea que amplíe la clase media, como ha hecho Brasil, Chile y Uruguay, tendrá posibilidades de gobernar mucho tiempo lo que está comprobado en los países desarrollados, pese a todo.

*Miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua


Europa y “la destrucción creativa”

mayo 19, 2012

Europa y “la destrucción creativa”

Por Jorge V. Ordenes L.*

Los conceptos de acumulación de riqueza inherente al capitalismo y su resultante aniquilación para volverla a producir fueron inicialmente aludidos en el Manifiesto comunista de 1848, para luego ser elaborados con mayor detalle en el libro IV de El capital (1863) de C. Marx. En el siglo XX el sociólogo alemán W. Sombart, hacia 1913, fue el primero en utilizar en sus escritos la frase “la destrucción creativa” como una inercia (provocada) que tiende a socavar e incluso destruir la riqueza existente por medio de guerras y crisis económicas con el propósito de generar renovada riqueza en mayor cuantía, cobertura y posibilidades. Hacia 1942 el economista austriaco-estadounidense, Joseph Shumpeter, postuló que ese ineludible afán de “destrucción creativa” del capitalismo a la larga lo llevaría a su debilitamiento y posible destrucción. Desde entonces varios teoristas como David Harvey,  Marshall Berman y Manuel Castells, entre otros, han encontrado en la “destrucción creativa” una formidable tarima intelectual para justificar desde los desplazamientos geográficos de “la creatividad” capitalista, hasta “la destrucción” inevitable gestada por la innovación de toda índole lubricada por la globalización de ambos impulsos e incluso de lo éticamente aceptable y, desde luego, de lo inaceptable.

 

Ahora, la pregunta ineludible del momento es si la “destrucción creativa” está en plena ejecución en la Unión Europea que encuaderna la mayor crisis financiera (fundamentalmente ética) de todos los tiempos encabezada por Grecia. La respuesta es afirmativa. Me explico.

 

En pleno mayo de 2012 el forzado ajuste presupuestario de cada país de la zona del euro, sostenido sobre todo por Ángela Merkel, Canciller de Alemania (y el gobierno de Finlandia), es audaz, irreverente y hasta quimérico porque pretende imponer no sólo disciplina fiscal a través de un acuerdo que incluye la obligación de volver a adherirse a un déficit máximo del tres por ciento del PIB o menos, sino que pretende deshacerse de los factores estructurales (y aquí está la parte destructiva) que en países como Grecia, España, Italia, Irlanda y Holanda (Inglaterra no está en el Euro) prevalecen… como la corrupción (sustento tradicional de muchos), los presupuestos sociales de salud, educación, jubilación, desempleo más los esporádicos desembolsos de ayuda a empresas estatales y bancos privados (España hoy) que por razones cíclicas endógenas o exógenas necesitan financiamiento como en el caso de los bancos financiadores lúdicamente de la burbuja inmobiliaria que desde 2008 afecta sobre todo a las zonas atemperadas del Mar mediterráneo: Grecia, Italia y España donde, dicho sea de paso, alemanes, escandinavos, ingleses y otros gozan del sol verano tras verano… en propiedades inmuebles demandadas económicamente por ellos.

 

De todos los factores contribuyentes a los déficits, la corrupción, éticamente injustificable pero no menos existente, está ligada a los vectores culturales e históricos que la amamantan y rigen, y a la manera de proceder del Poder Judicial de cada país y hasta de cada región. Ahora, ¡ojo!, intentar alterar y menos sustituirlo o “destruirlo” de la noche a la mañana (Grecia en estos momentos) es, como digo, quimérico. Y como no se puede “destruir”  tampoco se puede “crear” lo nuevo. Quizá se pueda debilitarlo pero poco más. No es tan sencillo.

 

La crisis europea de hoy, por lo menos en los países aludidos de la zona del Mar Mediterráneo, más Portugal, Irlanda, Holanda y por ahí también Francia, guardando cierta distancia de guarismos y circunstancia, ha de ser difícil que den luz verde al designio marxista-estadounidense-merkeliano de “destruir para crear”. ¿Por qué? Porque las colectividades de estos países, alfabetas y mayormente bien comidas (hasta hoy), soportan cada vez menos los recortes de gastos sociales implementados por gobernantes europeos de centro-derecha avezados en la política de intereses creados y su protección.

*Miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua


El “milagro alemán” y sus costos

mayo 11, 2012

El “milagro alemán” y sus costos

Por Jorge V. Ordenes L.*

La prensa internacional viene diciendo que la economía alemana muestra signos de recuperación por encima de lo pronosticado luego de haber registrado números negativos el cuarto trimestre de 2011 principalmente debido a la cada vez más débil demanda agregada de las economías europeas que confrontan una crisis financiera sin precedentes. En marzo de 2012 las órdenes de compra de productos industriales alemanes registraron un aumento de 2,2 por ciento, 2,00 por ciento los bienes de inversión y 3,00 por ciento los bienes de consumo. Los fabricantes de vehículos Beyerische Motoren, Volkswagen and Daimler han tenido un aumento sin precedentes de ventas en China. El Washington Post acota que “con el reciente nivel de desempleo, el más bajo desde la reunificación, los trabajadores alemanes están asegurándose los aumentos salariales más elevados de las últimas dos décadas”, en tanto que la mayor parte de la zona del euro gime y desde luego sufre la política de austeridad financiera impuesta a rajatabla sobre todo por el conservadorismo europeo representado especialmente (pero no solamente) por la canciller alemana, Angela Merkel, y por el recientemente derrotado presidente de Francia, Nicolas Sarkozy. Es probable que el eje “Merkozy” haya pasado a la historia con la elección del presidente Hollande en Francia. No tardaremos en verlo.

 

De todas maneras vale la pena sopesar la opinión y el punto de vista de alemanes de dentro y fuera de Alemania que hoy postulan que el ajuste alemán ha sido doloroso y estoico sobre todo desde la crisis de comienzos de los años 2000 que afectó al “milagro alemán” y sobre todo a la clase trabajadora que tuvo que pagar un alto precio… mayormente silencioso.

 

Según ellos, las reformas comenzaron en 2003 cuando Alemania registraba un doce por ciento de desempleo. La solución oficial inapelable fue adoptar una política de ofrecer trabajo con menos sueldo (de unos mil euros al mes en promedio que apenas alcanzaban a un recién casado) y más flexibilidad en cuanto a trabajar 38 en vez de 35 horas semanales porque de lo contrario se decía amenazantemente que las fábricas no tendrían más alternativa que emigrar a países como Rumania donde la fuerza laboral aceptaría sueldos menores. El objetivo era reducir el desempleo alemán a un costo financiable y… ¡se lo redujo! Las fábricas no emigraron ni los precios de exportación subieron desproporcionalmente. Eso sí, la edad de jubilación se subió de 65 a 67 años en 2007 y si alguien subsidiado estatalmente optaba por pedir limosna, los inspectores calculaban los euros recolectados y los descontaban del subsidio. El resultado fue el descenso del desempleo de algo más de cinco millones, a tres millones  en cinco años.

 

Desde el punto de vista macroeconómico y si Alemania hubiese continuado con el marco como unidad monetaria, lo que pudo haber hecho es devaluar el marco de modo que todo lo demás alemán incluyendo sueldos y costos hubiese encontrado un ajuste inmediato excepto lo importado, desde insumos hasta mercadería de otro tipo, que costarían más en marcos quizá con algo de inflación. Pero, claro, el euro no se puede devaluar lo que hoy favorece a Alemania pero resulta desbastador para una Grecia, por ejemplo.

 

El cimiento del “milagro alemán” está sobre todo en la resignación, el sentido de sacrificio y el espacio de maniobra (buena educación, cuidado médico, et. al. financiados por el estado) que ha tenido históricamente la clase media alemana que incluye la trabajadora. La huelga, el paro, el bloqueo como recurso de presión no cabe en la mente alemana, tampoco en su idiosincrasia porque sabe que es dispararse en el pie o peor, es disparar en la imagen del país en el exterior. Cree y confía en la negociación y sobre todo en la idoneidad y competencia de sus representantes. De ahí la gran posibilidad de avenirse antes de echar por tierra el acuerdo. Pero que los ajustes tienen costo, no cabe duda, incluso en Alemania.

 

*El autor es miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua.

 


Cuando los Andes sollocen

mayo 4, 2012
Cuando los Andes sollocen
Por Jorge V. Ordenes L.*
El conocido teorista y profesor estadounidense de economía, Hyman P. Minsky, (seguidor y suplementante de los planteos de J. M. Keynes) propendió ligar la fragilidad de los mercados financieros, en los ciclos normales de una economía relativamente organizada, con burbujas de inversiones especulativas endógenas e incluso inherentes a esos mercados financieros.
 
Mirando el asunto de otro ángulo y/o en otras palabras, Minsky postula en sus escritos que en épocas de prosperidad, cuando el flujo de caja de las grandes corporaciones aumenta por encima de lo necesario para cumplir con sus deudas, se gesta una especie de creciente euforia especulativa que tarde o temprano resulta en una formidable inhabilidad de pagar esas deudas lo que a su vez provoca una crisis financiera que tiene como característica principal restringir el crédito… lo que contrae aún más la posibilidad de crear empleo, aumentar la demanda agregada, recolectar másimpuestos que pagan sueldos y  beneficios sociales, etc. De ahí que la inversión especulativa, las mentiras y corruptelas, que conducen a la internacionalización de sus nefastos tentáculos, tengan que ser supeditadas a regulaciones que sólo los gobiernos nacionales electos limpiamente pueden implementar y hacer respetar. Minsky hoy vemos que fue profético.
 
Haciendo un paralelo entre el raciocinio económico del Profesor y el presente geopolítico-social suramericano podríamos decir que los seguidores recalcitrantes del Foro de San Paulo como los chavistas de Venezuela, ante la gravedad de la enfermedad de su líder, se están portando como los inversionistas especulativos de los países capitalistas porque como éstos, que acaparan el dinero pisoteando regulaciones y hasta cambiando las leyespara favorecerlos, aquellos no solamente quieren soslayar leyes y constituciones sino que buscan acaparar el poder a como dé lugar recurriendo incluso a un ¡golpe de estado! que daría por tierra con la posibilidad de una elección presidencial que, por las urnas y pese a la ayuda cubana, podría apartarlos del poder de una vez por todas. Desde luego achacarían el golpe de estado a las fuerzas de oposición política al actual Gobierno de Hugo Chávez lo que les permitiría pregonar a los cuatro vientos las razones por las que “se verían obligados” a simplemente tomar el poder por la fuerza. Y aquí es donde la cosa se pone continental.
 
Cuba necesita la ayuda que el gobierno de Chávez le ha estado proporcionando en forma sostenida no solamente con petróleo y derivados sino con discursos condenatorios del bloqueo norteamericano, de la exclusión de Cuba de la OEA y de las reuniones cumbre de las Américas, etc. Incluso el presidente Chávez recientemente anunció que abogaría por la expulsión de EEUU de la Corte Interamericana de DD. HH. Por todo esto y más será difícil que el Gobierno de Raúl Castro no apoye  esfuerzos que prolonguen el chavismo en Venezuela. Por eso las repetidas reuniones recientes entre representantes de los gobiernos cubano y venezolano.
 
Pero también será difícil que el gobierno de Brasil e incluso el gobierno de Colombia vean con buenos ojos una penetración ampliada del populismo cubano en Suramérica. Venezuela tiene treinta millones de habitantes e ingentes reservas de hidrocarburos y otras riquezas que de caer en manos hegemónicas con nexos iraníes y con gobiernos populistas como los de Bolivia, Ecuador, Nicaragua que a codazo limpio quieren ganar popularidad, y otros simpatizantes de conveniencia como Argentina. Si de las palabrotas, gritos e insultos se pasa a la confrontación física, será difícil que EEUU permanezca indiferente. Una cosa es el “río revuelto” con pescadores financieros y politicastros, todos angurrientos, y otra muy distinta es el, o los ríos… teñidos de sangre nada menos que con los picos andinos de espectadores. Como las piedras “tienen sexo” los testigos sufrirán.
 
* El autor es Miembro de Número de la Academia Boliviana de la Lengua.

La VI cumbre de las Américas, Cuba y EEUU

abril 27, 2012

La VI cumbre de las Américas, Cuba y EEUU
Por Jorge V. Ordenes L.
En la sexta cumbre de las Américas celebrada recientemente en Cartagena, Colombia, el presidente constitucional de México, Felipe Calderón, tuvo el mejor y más nítido discurso con respecto a la participación de la Cuba actual en futuras cumbres de las Américas. Dijo que ésta debía participar con pleno derecho pero que la posición de él al respecto, como presidente de México, incluía una inquebrantable defensa de la democracia abierta y representativa, de la empresa privada, de los derechos humanos de los ciudadanos de América y la región del Caribe… lo que obviamente incluye el derecho a la libre expresión, asociación y movimiento que en Cuba, desde 1961, están reducidos a la mínima expresión que no sea afín a la ideología castro-comunista.

Por otro lado todos sabíamos que EEUU iba a oponerse a la inclusión de Cuba en futuras cumbres principalmente porque sigue alegando que es una “dictadura “ “comunista” y que por eso mantiene un bloqueo de la Isla por más de medio siglo. Y aquí es donde la política internacional estadounidense carece de consistencia porque, entre otras cosas y si de aislar “dictaduras” se trata, EEUU desde hace tiempo que tiene relaciones interesadas con fuertes dictaduras, ojo, después de concluida la guerra fría, como la de China, Arabia Saudita, Uzbekistán, Yemen, las tuvo por cuarenta años con Mubarak de Egipto, antes por años con el Sha de Irán, et. al. Ni hablar de las relaciones históricas con dictadores iberoamericanos que van desde los Somoza, Pérez Jiménez, Trujillos, Duvaliers, Stroessners, Videlas, Pinochets (a quien se dice que ayudó a subir al poder) entre otros. O sea que eso de que Fidel Castro haya sido “dictador” y que su hermano siga comandando el régimen tiene poco asidero sobre todo después de concluida la guerra fría.

A propósito, las dictaduras de derecha e izquierda se han dado y se siguen dando la mano en cuanto a infringir cuotidianamente los derechos fundamentales y democráticos, como fraguar elecciones y estatizar a como dé lugar con desfachatez meridiana dizque respetando un fin (ideológicamente caduco) y olvidando los medios de que se valen en los que está nada menos que el descontento creciente de la mayoría del pueblo por la falta de oportunidades de empleo y ausencia de idoneidad y por lo tanto de garantías jurídicas.

Eso de que Cuba sea país “comunista” y que por eso se lo aísla por 51 años tampoco tiene asidero porque si hoy uno va a un almacén grande con el fin de hacer compras en cualquier ciudad importante de EEUUU lo primero que observa es que casi todos los productos son “hechos in China”… y ¡China es comunista! Y para colmo, los trabajadores chinos que por una miseria de remuneración fabrican, ensamblan y terminan miles de productos tecnológicamente avanzados y no avanzados, de compañías estadounidenses, hoy son millones que trabajan de doce a catorce horas diarias lo que significa una explotación ignominiosa ante la vista gorda de las autoridades chinas que antes que nada son dictatoriales… y de la autoridad capitalista estadounidense que aprovecha el bajo costo de la mano de obra china dado que la fuerza laboral de otras latitudes del planeta, y sobre todo la de EEUU, jamás podrían competir.

Una verdad conocida es que la suerte de Cuba desde 1898, como la de Puerto Rico, Las Filipinas y las Marianas está ligada a EEUU. Simple geopolítica. De ahí el embargo que tanto daño ha hecho y sigue haciendo no solamente a Cuba sino al mismo EEUU y a toda Iberoamérica. Otra verdad es que si el embargo se hubiese levantado hace décadas es muy probable que el flujo libre de personas y productos, o sea ideas, hubiese dado por tierra con la dictadura de los Castro y quizá la situación resultante se hubiese estacionado en un socialismo dedicado a fomentar las inversiones y cobrar impuestos (y no malgastarlos). El desbarajuste socio-económico de Cuba hoy se debe en buena medida a la sordera de la política estadounidense.


España en capilla como nunca

abril 27, 2012

España en capilla como nunca
Por Jorge V. Ordenes L.
Ante la Comunidad Europea España está en capilla cada vez más sombría porque es una economía más grande que la griega, la portuguesa o la irlandesa, con bancos al borde del colapso, y donde los ajustes presupuestarios del Gobierno conservador se van mostrando cada vez más insuficientes, incluso ineptos y de un costo político elevado principalmente porque los sindicatos, el Partido Socialista Obrero Español que está ahora en la oposición, los millones de desempleados y los desencantados… están empezando a dar batalla. Incluso el Presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, en campaña electoral, dijo más de una vez que su país tenía que evitar ingresar en una crisis como la española, lo que irritó al Presidente Mariano Rajoy y allegados. La pregunta europea del momento es si España está al borde de tener que acudir al fondo de rescate financiero del euro como lo ha hecho Grecia.

La cuestión para el Gobierno español no es fácil porque importantes segmentos de la economía española, como las regiones autonómicas y la empresas estatales, hasta ahora se han mostrado reacias a poner el hombro y/o hacer su parte para ayudar en el esfuerzo de ajuste y por lo tanto al comienzo de un alivio de la crisis que no sólo amenaza a España sino a toda Europa. Y el Gobierno central tampoco parece tener el estómago de exigir porque sabe que puede perder políticamente lo que tanto le ha contado ganar: el voto español.

Por el momento y hace unos días el Gobierno logró vender una nueva emisión de bonos de diez años plazo que algunos bancos compraron a un interés del seis por ciento que se asocia con crisis. Pero auscultemos algo más para ver dónde están las posibles soluciones

Se sabe que España tiene más de 4.000 empresas estatales cuya privatización de por lo menos una parte de ellas significaría un buen ingreso de euros al erario nacional. Pero el poder de decisión está en manos de diez y siete regiones autónomas sobre las que el Gobierno central tiene un poder reglamentado y por lo tanto limitado, lo que se comprobó en 2011 cuando el Gobierno central se apretó los cinturones, pero regiones autónomas como Cataluña y Andalucía cooperaron poco y los resultados fueron nimios.

Por otro lado el Gobierno central hoy busca reducir los gastos nacionales de salud y educación en por lo menos 10.000 millones de euros, pero las regiones se resisten. Andalucía tendría que recibir 2.700 millones de euros menos, pero exige que se respeten los 1.500 millones de euros aprobados en años anteriores para financiar proyectos. A esto hay que añadir el calculado un billón (un millón de millones) que la banca tiene comprometidos en la debacle de propiedad inmueble que se desató en 2008 de los que, en 2011, según Citigroup, una décima parte son hipotecas basura.
En Bruselas se bisbisea, rumorea e incluso comenta a borbotones que el futuro del euro en estos momentos está en manos de las autoridades españolas y de los españoles en general, y que si el esfuerzo de ajuste falla y el país se ve forzado a buscar rescates financieros, la crisis continental habrá recrudecido en forma alarmante porque los montos necesarios serían muy elevados. En realidad los rumores culpan al Presidente Rajoy por haber encendido la crisis al declarar que su Gobierno no necesariamente seguiría las reglas de austeridad de la Unión Europea, lo que motivó que en Bruselas se dijese que el gasto público de España, de acuerdo a Madrid, subiría dizque un dos por ciento en 2012 en tanto que los impuestos subirían muy poco y que Rajoy ni siquiera intentaría reducir el número de empleados públicos. Incluso se dice que el Presidente Barroso, de la Comisión Europea, habría comentado quedamente: “hay mucho que recortar en el sector público español”.

Desde el punto de vista español y con un desempleo que raya en el veintidós por ciento, incluso más elevado entre los jóvenes, ha de ser muy difícil recortar aún más el empleo de cualquier tipo. Y el pasodoble, o triple, solo empieza.


La libre expresión

abril 13, 2012

La libre expresión

Por Jorge V. Ordenes L.*

Una definición del significado de la palabra expresión es que se trata de un postulado o especificación de algo con la intención de darlo a conocer de modo que se entienda como lo desee el emisor de esa expresión. Todos sabemos que esa expresión puede ser artística, científica, social, religiosa, política, etc. y que en todo caso está sujeta a la valoración del receptor dependiendo de la cultura y formación de éste, de su circunstancia vital que va desde su formación didáctico-moral, su derrotero social y hasta su salud sobre todo mental, et. al. En tanto la expresión sea mejor y más uniformemente  entendida por el orbe de receptores o público, el emisor de esa expresión recogerá aceptación e incluso reconocimiento. Así, Alcides Arguedas, por ejemplo, se expresó sobre la circunstancia boliviana en historia, ensayo y novela en forma aceptable y hasta admirable para una muchedumbre de receptores nacionales e internacionales. Gabriel René Moreno hizo lo propio en historia y crítica literaria también en forma notable. El poeta e insinuante articulista coetáneo, Pedro Shimose, también, y sigue creciendo en expresión y reconocimiento. O sea que hablar de expresión es hablar de conocimiento y la necesidad y hasta urgencia de difundirlo.

 

Hablar de libertad  (libertad de lo que sea) es más intricado sobre todo en Bolivia porque cada boliviano tiene su propia manera de ejercer y por lo tanto de vivir su libertad… la de su cofradía, movimiento social, ministerio, gremio, comparsa, tropel o lo que sea, incluyendo los barrocos regionalismos y seudo amoríos con la tierruca. Por razones idiosincráticas de complejas raíces antropológicas que incluyen su devenir histórico sobre todo desde que Francisco Pizarro recurrió al sentido común y a la improvisación para derrotar a miles de guerreros incas,  su vividura (la del boliviano) , utilizando un término del historiador español Américo Castro, está repleta de motivaciones, impulsos e incluso ímpetus arrolladores que le impiden ver, y menos respetar, el linde donde termina el ámbito de su libertad y comienza el ámbito del vecino o del prójimo en general. De ahí el dicho que reza “hecha la ley, hecha la trampa.” Su cada vez más fuerte individualismo raya en particularismo que histórica y desgraciadamente se ha traducido en un permanente intento de hacer un país sin que haya aparecido hasta la fecha un gestor de la expresión hablada o escrita que aglutine efectivamente la voluntad de la mayoría de los bolivianos. Acudir al fiasco electoral, por ejemplo, jamás conducirá a la formación del país… hecho hasta ahora a empujones y codazos de todo tipo y picardía solapada. La ignorancia no se entiende ni menos se acepta, se sufre. La libertad se socava cada vez más.

 

¿Qué el Estado salvaguarda la libertad? ¿De quién? ¿Acaso no fue Vladimir Ilich Ulianov, alias Lenin, que en Estado y revolución ( 1919) dijo: “Mientras el  Estado exista no habrá libertad.  Cuando haya libertad el Estado no existirá”.

Para luego añadir  (citado por Sidney y Beatrice Webb en El comunismo soviético): “La libertad es tan preciosa que debe ser restringida”.  Si tal es el empeño en algunos lares de Iberoamérica, recordemos que las ideas de Lenin y otros comunistas se pusieron en práctica y fracasaron en la ex URRS y ahora en Cuba. Eso sí, sobrevivieron revisadas, actualizadas y adaptadas en la social democracia de los europeos sobre todo los alemanes y escandinavos después de la segunda guerra mundial, y hogaño dan pautas de cómo no hacer las cosas a otros europeos y al mundo. Cómo hacerlas requiere expresiones inteligentes y sobre todo pertinentes ejercidas sin restricciones ni menos desacatos sacados de la fácil manga de lo impensado.

 

Y es precisamente esa lección pos 1955 que gozó de expresiones aceptadas por multitudes de todo poder económico y social, o sea más libres que otra cosa, que tenemos que aceptar y aprender. Lo demás es seguir perdiendo el tiempo vilipendiando la salud con la coca y la economía con el mal uso de los recursos… y desde luego marginando toda posibilidad de una expresión edificante que nutra la libertad que tanto necesitamos. 

 

 

*El autor es educador, columnista y miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua.


Tras aaspaviento

abril 13, 2012

Tras aspaviento
Por Jorge V. Ordenes L.
El doctor en medicina español y destacado tratadista de su profesión, Gregorio Marañón, decía en su ensayo “El espectador lesionado”, 1928, que la política tenía mucho de espectáculo y que no había espectáculo sin público, postulado que se ajusta a lo que de unos años a esta parte viene buscando el Órgano Ejecutivo (Ó.E.) del Estado Plurinacional sobre todo desde que la delincuencia de todo tipo prolifera; la COB no se arrodilla; Yacimientos Petrolíferos Bolivianos se desvanece; Jindal cojea; las novísimas empresas paraestatales han dado puestos de trabajo pero no ganancias; los cocales expandidos mantienen adeptos; personeros y personas del Oriente de Bolivia están más que perseguidos; el TIPNIS y sus creciente bemoles se han convertido en asuntos internacionales; una cantidad de movimientos sociales ya son oposición del gobierno central y, sobre todo, desde que los médicos de Bolivia resisten la orden del Ó.E. de trabajar ocho horas en vez de las seis históricas y oficiales que ha caracterizado su desempeño en puestos del Estado Plurinacional.

Quizá por razones intestinas de los grupos de gobierno, el Ó.E. busca la primera plana, presencia o aspaviento a como dé lugar… y cuando las aguas regionales y/o nacionales se aquietan, aunque nunca del todo, surge algo renovado y/o conflictivo con… la producción de azúcar, los medios, un nuevo palacio de gobierno, con Chile, con EEUU, con la aceptación del acullico, con los perseguidos por desacato, et. al. La cuestión es remover aún más la intranquilidad de los ambientes de modo que las colectividades bolivianas, desde los movimientos sociales hasta los gremios, cofradías, juntas y comparsas tengan presente el accionar del gobierno central. Se trata acaso de una forma de hacer qué ¿política? En la mente de algunos quizá sí aunque podemos decir, en palabras del escritor británico, Thomas Hardy (Jude el oscuro, 1895), “no se debe proceder inmoralmente aduciendo moralidad”. Si la intención era remover el cotorreo a como dé lugar, digamos para dar empleo a médicos novatos y/o cubanos, debió haberse aludido anomalías que sin duda existen ya sea estructural o profesionalmente en el sistema de salud de Bolivia. Después de todo los miembros de Ó.E., desde S.E. hasta los ministros, escasamente tienen que hacer cola para consultar con un médico de los servicios de salud del Estado… aunque no hace mucho se prefirió la medicina privada de Cochabamba para atender a S.E. O debió haberse llamado a un concurso de méritos en el que los años de experiencia profesional contasen. Así los médicos, hoy en conflicto con el Estado, hubiesen tenido la oportunidad de pugnar.

¿Por qué los responsables del Ó.E. no dialogaron primero con los médicos en forma discreta con el fin de determinar hasta dónde llegaba ese Órgano en su afán de adoptar ocho en vez de seis horas de trabajo? ¿No era la forma moral y políticamente correcta de proceder? ¿Acaso es de genios saber que para que los médicos aceptasen se debía aumentar los sueldos proporcionalmente sobre todo si se quería mantener el nivel existente del servicio médico? ¿Por qué no ver de conseguir mejor equipo e instrumental para todos los nosocomios de modo que el entrevero resulte en un mejor servicio profesional? Bueno pues, no se dialogó de antemano ni mucho menos porque de entrada se buscaba el aspaviento. No hay otra explicación.

Todos sabemos que el ÓE va a tener que negociar luego de que la población haya pagado el altísimo costo de hacer sonar matracas que increíblemente practica el Ó.E. lo que a todas luces se muestra moralmente injusto y políticamente anodino. Insisto, buscar pleito con médicos que tanto se precisan, y que como muchos profesionales bolivianos necesitan trabajar en más de un puesto para satisfacer sus necesidades, era, y es, totalmente innecesario por donde se mire.


El oxímoron como forma de gobierno

junio 1, 2011

El oxímoron como forma de gobierno
Por Jorge V. Ordenes L.
El diccionario dice que el oxímoron es una estructura idiomática de significados opuestos. Ejemplos serían un silencio atronador, un fuego que congela, una paz con guerra, ahorrar gastando, proteger la economía enalteciendo la informalidad neoliberal del contrabando; se habla de libertad y se coarta a la prensa y al sufragio; el Gobierno también habla de la necesidad de inversión y amedrenta a cada paso la empresa privada; se preconiza lo de “Estado Plurinacional” y lo que menos se respeta es el “pluri” de la nacionalidad… y un largo etc.

El recurso táctico del oxímoron no tiene nada que ver con ningún cambio, sino con el propósito de crear y mantener el río revuelto donde los pescadores son los del Órgano Ejecutivo y sus aliados de las otras vísceras del Estado y del exterior que poco a poco han ido copando sitial en detrimento de la democracia que por definición exige una oposición política y de prensa sólida. Lo contrario es dictadura. Una verdad es que los descollantes consejeros de Su Excelencia (S.E.) sobre todo los metetes extranjeros continúan llevándolo por el camino equivocado y hasta desquiciado que perjudica no solo al ciudadano de Orinoca aunque él no lo crea, sino al país que pugna por hacerse en y con justicia para todos.

Buscar reducir la oposición al silencio oponiéndose y hasta insultando entre otros al imperialismo es un oxímoron de marca mayor porque está claro que los consejeros de S.E. y sus turiferarios quieren eliminar la prensa y el sufragio libres porque, como ejemplo, insisten en condenar la sugerencia boliviana y constitucional de votar en blanco o nulo, haciendo caso omiso de que por ejemplo EEUU (que quizá tenga la prensa más libre del mundo) donde la crítica educativa y edificante, en todos los campos de la actividad humana, cohabita constructivamente con la crítica opositora de todo tipo, laya y decibel… que resulta indispensable para que la crítica edificante se esmere y sobre todo se escuche y/o ¡se lea!

Permitir la internación, por ejemplo, de cientos de vehículos usadísimos a un mercado saturado no solamente es antieconómico sino que también es dispararse en el pie políticamente porque la pérdida potencial de votos de los entes perjudicados contrapesa la supuesta ventaja política. La sospecha es que las ganancias subcutáneas quizá sean la única explicación de un oxímoron de semejantes proporciones y descaro. Por eso y por razones de equidad por no decir justicia, tal internación no debería autorizarse ni ahora ni nunca. Formalizar parentéticamente la informalidad y el contrabando disfrazados es una tontería porque es un abultado precedente ilegal, entre otras cosas.

Agasajar a un general iraní cuando es acusado de genocidio en Argentina es llevar deficiente y perjudicialmente la información actual y relevante de vínculo internacional por parte del Órgano de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional lo que hace un oxímoron de la zalamería que ha caracterizado los vínculos entre el Gobierno argentino actual y el boliviano. Lo mismo ocurre con retar a Chile retóricamente repetidas veces con el ridículo oxímoron de negociación bilateral por un lado y enjuiciamiento internacional por otro. Y cuando Chile menciona utilizar sus fuerzas armadas para hacer respetar tratados, una vez más el Estado Purinacional retoma el argumento pacifista como si fuera del todo “pacifista” utilizar la retórica para provocar sin mayor razón que el politiqueo interno de Bolivia.

Lo anterior ya pesa, pero hablar de plurinacionalidad debilitando las autonomías regionales emotivamente formadas por cabildos recientes y muy concurridos, pese a los vende regiones, pusilánimes y comprados, es destruir Bolivia. Prohibir las exportaciones de alimentos es privar de alimentos a los bolivianos; dilatar huelgas de frontera es dilapidar la nacionalidad perjudicando todas las regiones sobre todo las exportadoras. El oxímoron está es decir que se hace cuando en realidad y a propósito ¡se deshace!


Cría cuervos

mayo 9, 2011

Cría cuervos
Por Jorge V. Ordenes L.
Por razones ideológicas que ignoran la historia del mundo y de Bolivia se continúa aconsejando a Su Excelencia (S.E.): (1) desbaratar el decreto 21060 y de rebote (2) ampliar el rol del Estado en la oferta de empleo. Ambos consejos son erróneos porque socavan el futuro del enrevesado Estado Plurinacional, o sea de todos nosotros los que todavía creemos que S.E., sus teóricos, sus consejeros arribados y arribantes pueden sentar cabeza y dar golpes de timón a la nave del Estado y a otras naves que los necesitan antes de que el peso de los errores sea mayor al de las posibles soluciones. Eso de “nunca es tarde” quizá esté bien para Matusalén pero no para los herederos de los pensamientos de un, por ejemplo, John Maynard Keynes, por nombrar una autoridad que consideró importante la función del Gobierno como estabilizador pero no como empresario.

Por un lado se viene escribiendo, yo creo que acertadamente, en torno al desacierto y hasta la imposibilidad de desbaratar el 21060. Por otro lado los allegados a S.E. dicen que tal desbarato se puede lograr, lo que no solamente refleja desconocimiento sino que es un grueso error endeblemente fundamentado en un excesivo desvarío político que de seguir conducirá a la gestación de nuevos e inmensos problemas como el de un Gobierno empecinado en financiar más y más empresas estatales con el fin de paliar las exigencias vociferantes de empleo de sus seguidores oportunistas varios de los cuales están ya picoteando los ojos al Gobierno porque quieren más sueldo… y hasta el título de propiedad de las empresas.

Precisamente esa creciente y militante exigencia de pedir o demandar más al empleador, en este caso el Estado, es un elemento de mercado libre inherente al 21060. El problema del Gobierno es satisfacer las exigencias laborales o demandas cuando hubiese sino mejor, desde todo punto de vista, que la empresa privada administrase los embates que ahora y cada vez más agobiarán a los genios de la ciencia económica, la política y la sociología que rodean a S.E. El control de precios es un desacierto probado históricamente en Bolivia.

Lo mismo ocurre con los sueldos de ingenieros y otros técnicos de YPFB. Es del decreto 21060 y de nadie más satisfacer las necesidades de esta vapuleada institución del Estado Plurinacional porque se trata de sueldos de oferta y demanda del mercado internacional que nunca se ceñirán a los quiméricos y desatinados designios del dizque “nadie debe ganar más que S.E.” Es el mercado que dicta lo que se debe pagar hoy más que nunca en el mundo globalizado, no los políticos. Es más, todavía hay que ofrecer más sueldo a los futuros técnicos porque los aumentos recientes son insuficientes para intentar rescatar a la empresa más importante de Bolivia… que por otro lado depende y dependerá cada vez más de empresas privadas para funcionar. Eso también es el 21060.

¿Acaso no será políticamente difícil, si no explosivamente imposible, deshacerse de empleados supernumerarios e incluso improductivos de empresas del Estado cuando el número de éstos alcance cifras en los cientos de miles? Si entre 2007 y 2010 la planilla estatal aumentó de 76.000 a 144.000 empleados, el panorama futuro se muestra difícil sobre todo para S.E. que pide inversión extranjera también acudiendo al 21060 aunque no lo admita públicamente o sus asesores no lo capten.

Como van las cosas socialistoides en Bolivia la oferta de empleo del sector privado es poco probable que alivie la demanda exigente y hasta militante que se viene perfilando; la migración al exterior no creo que alivie el problema del desempleo de la gente joven. ¿Qué hará S.E.? ¿Invertir las reservas del Banco central en la creación de nuevas empresa estatales? De ninguna manera porque es ir contra el sentido común y desde luego el 21060 que entre otras cosas sugiere respetar las fuerzas del mercado para estabilizar la economía y gestar la relativa tranquilidad social de modo que hacer política sea menos desquiciado… y más democrático.


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